
Según los últimos datos del Ministerio de Industria y Turismo, los afiliados en el sector turístico crecieron interanualmente en 87.830 trabajadores en alta laboral en el sexto mes del año, alcanzando una cifra total que supera ligeramente los 3 millones de trabajadores. Además, en junio, la cifra de asalariados en el sector del turismo aumentó un 3,2% con respecto al mismo mes del año 2025.
No obstante, este repunte del empleo no impide que numerosos trabajadores del sector de la hostelería decidan probar suerte en otros países europeos. Este es el caso de Nacho, un camarero español que lleva más de siete años trabajando en uno de los restaurantes más emblemáticos de Zúrich, Suiza.
En una reciente conversación en el pódcast FirstStepSwiss, el trabajador señalaba que sus comienzos en Suiza fueron bastante duros. “Dormíamos en un zulo por 80 pavos en la noche y te gastabas 750 en el supermercado para comer un día. Ibas de hotel en hotel enseñando el currículum y te decían no. Lo pasas realmente mal”, declaraba.
Tras conseguir la oportunidad que tanto deseaba, su vida dio un giro radical. Desde su llegada a la ciudad suiza, Nacho pasó por unos seis trabajos diferentes hasta su actual puesto. Una trayectoria que le ha permitido alcanzar una mayor estabilidad.
Además, según explicaba, las condiciones laborales son muy diferentes a las que existen en España. “Mi jefes se han dado cuenta que cuanto más contento está un trabajador, más beneficios tienen. La hostelería en Suiza está más controlada y tienes tus días libres. Tengo cinco semanas de vacaciones. Aquí no hay copeo, ni chupitos gratis ni hay que quedarse hasta la 1 de la madrugada. Habrá cinco restaurantes en suiza que hacen eso. Como muy tarde a las 12 o la 1 te vas a tu casa un fin de semana”, contaba.
Otro de los aspectos que destaca de trabajar como camarero en Suiza son las propinas. “Los suizos son los clientes que más propinan dejan. Es por cultura y por poder adquisitivo. A mí me han dado mucho. Lo máximo fue una vez en una mesa de un hotel: éramos dos camareros y nos dieron a cada uno 400 pavos”, aseguraba.
Respecto al salario, el camarero explicaba que las condiciones económicas también son un gran atractivo, a pesar del elevado coste de la vida en Suiza. “Puedes ganar bastante bien si tienes mucha experiencia. Un camarero puede ganar alrededor de 4.500 brutos, que se puede quedar en unos 3.800 netos. Además, tienes la propina y el tiempo que ganas”, aseguraba. De hecho, Nacho reconocía que lo máximo que llegó a ganar un mes fueron unos 14.000 euros. “No tuve casi días libres y estuve sustituyendo a compañeros enfermos”, matizaba.
Por otro lado, el profesional recalcaba la importancia de los idiomas para buscar trabajo fuera de España. “Yo llegué con mucha experiencia en hostelería y hablando muy bien inglés y un poco de francés. Tengo la suerte de que los absorbo como una esponja. Hablo seis bastante bien. Te abren mucho la mente”, reconocía.