
NUEVA YORK (AP) — Los precios de las acciones retrocedieron ligeramente el martes en la Bolsa de Valores de Nueva York, mientras que los precios del petróleo siguieron oscilando ante la incertidumbre sobre cuándo la guerra de Estados Unidos contra Irán permitirá que el crudo vuelva a fluir libremente.
El S&P 500 bajó 0,3% en su segunda caída moderada desde que estableció su máximo histórico el viernes. El promedio industrial Dow Jones cedió 184 puntos, o 0,3%, y el compuesto Nasdaq retrocedió 0,6%.
La actividad fue más intensa en el mercado petrolero, donde el precio de un barril de crudo Brent llegó a saltar brevemente por encima de los 90 dólares por la mañana antes de volver a caer por debajo de los 87. Finalmente cerró en 88,91 dólares, un alza de 1,4% respecto del lunes.
Movimientos tan erráticos se han vuelto típicos desde que Estados Unidos e Israel atacaron a Irán a finales de febrero, lo que llevó al cierre del estrecho de Ormuz y mantuvo gran parte del petróleo mundial retenido en Oriente Medio. Apenas el mes pasado, el precio del Brent oscilaba entre 72 y 102 dólares por barril.
Los precios más altos del petróleo empeoran la inflación y han llevado el costo promedio de un galón de gasolina regular a 4,01 dólares (1,05 dólares por litro) en Estados Unidos, según la asociación automovilística AAA. Eso representa un aumento frente a menos de 3,14 dólares hace un año, aunque está por debajo de los casi 4,09 dólares de la semana pasada.
Eso mantiene la atención de Wall Street puesta en el miércoles, cuando el gobierno de Estados Unidos publicará la lectura mensual más reciente de la inflación. Los economistas esperan que muestre que la inflación sigue alta, pero que se desaceleró a 3,4% en julio desde 3,5% en junio.
Eso podría ayudar a la Reserva Federal, cuyos integrantes están divididos sobre si deberían subir las tasas de interés de Estados Unidos para mantener a raya la inflación. Si bien tasas más altas podrían ayudar a frenar los aumentos de precios en las tiendas, también desacelerarían la economía general de Estados Unidos al encarecer el crédito para los hogares y las empresas del país. Además, presionarían a la baja los precios de las acciones y otras inversiones.
Los operadores apuestan con una probabilidad de 50-50 a que la Fed subirá su tasa de interés principal en su próxima reunión de septiembre, según datos de CME Group. Si lo hace, sería el primer aumento en más de tres años. También podría irritar al presidente estadounidense Donald Trump, quien ha estado presionando para que las tasas de interés bajen.
Los rendimientos de los bonos del Tesoro han subido desde el inicio de la guerra con Irán debido al encarecimiento del petróleo y a las preocupaciones por la inflación, lo que llevó las tasas hipotecarias de largo plazo a sus niveles más altos en un año.
El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años cedió el martes y bajó de 4,72% a 4,69%. Pero se mantiene muy por encima de su nivel de 3,97% de antes de la guerra con Irán.
Al cierre del martes, el índice S&P 500 bajó 24,91 puntos para quedar en 7.728,20. El Dow perdió 184,13 unidades y se situó en 53.791,85, mientras que el compuesto Nasdaq descendió 159,91 puntos hasta 26.445,45.