Dormir mal, despertarse varias veces durante la noche, controlar la presión arterial o convivir con dolores musculares son situaciones que adquieren otra relevancia con el paso de los años.
La tecnología encontró allí un nuevo terreno: ya no se trata solamente de contar pasos o recibir mensajes en un reloj, sino de intentar conocer mejor qué sucede con el cuerpo durante el día y, especialmente, mientras dormimos.
En Argentina ya se consiguen dispositivos que van desde un antifaz que utiliza vibraciones para favorecer la relajación hasta relojes capaces de medir la presión arterial mediante una pequeña bolsa inflable. No todos tienen la misma utilidad ni ofrecen información equivalente a la de un instrumento médico, pero muestran hacia dónde está avanzando la denominada tecnología de bienestar.
Para una persona mayor, además, la característica más importante puede no ser tener más sensores. Que el dispositivo sea cómodo, sencillo y pueda utilizarse sin conocimientos tecnológicos termina siendo tan importante como todo lo que mide.
Un antifaz que vibra para ayudar a dormir
A primera vista, la Therabody SleepMask parece un antifaz tradicional, como los que suelen utilizarse para conciliar el sueño en el avión. Bloquea completamente la luz y utiliza un tejido suave y transpirable, pero en su interior incorpora pequeños motores capaces de generar tres patrones de vibraciones suaves y silenciosas, con diferentes intensidades.
La idea no es despertar al usuario con una alarma, sino exactamente lo contrario: las vibraciones rítmicas buscan generar una sensación relajante durante los minutos previos al sueño. Para no depender del celular, puede controlarse directamente desde el antifaz, algo especialmente interesante para quienes buscan reducir las pantallas antes de acostarse.
Therabody asegura que su funcionamiento fue evaluado por SleepScore Labs. Un estudio de seis semanas realizado sobre 91 participantes registró mejoras percibidas en aspectos como la satisfacción con el descanso, los movimientos nocturnos y la capacidad de permanecer dormido.
Se trata de un dispositivo para favorecer el descanso, no de un tratamiento contra el insomnio ni otros trastornos del sueño.
El producto se comercializa actualmente en Argentina por parte de Garmin. Los vendedores locales e importadores suelen venderlo a 307.999 pesos.
Un pequeño tensiómetro en la muñeca
El reloj Huawei Watch D3, como un tensiómetro de muñeca.El Huawei Watch D3 lleva el concepto de reloj inteligente hacia un terreno mucho más relacionado con la salud. Su principal diferencia está escondida en la correa: incorpora una pequeña bolsa de aire que se infla alrededor de la muñeca para medir la presión arterial en reposo, antes y después del ejercicio, así como mediante el Monitoreo Ambulatorio de la Presión Arterial (MAPA).
Para comprenderlo de forma sencilla, intenta trasladar a un reloj parte del principio utilizado por un tensiómetro tradicional. Esto lo diferencia de los relojes inteligentes que únicamente recurren a sensores ópticos para estimar distintos indicadores.
Una de sus funciones más interesantes para adultos mayores es el seguimiento ambulatorio. El reloj puede programarse para efectuar mediciones a diferentes horas, incluso mientras se duerme, con el objetivo de mostrar cómo cambia la presión a lo largo del día y la noche. También permite comparar registros antes y después de realizar actividad física.
Su pantalla de 1,92 pulgadas y hasta 3.000 nits de brillo resulta otro detalle importante para este público: una pantalla grande y luminosa facilita la consulta sin depender permanentemente del teléfono.
El mayor del Watch D3 puede estar en generar un historial que luego sirva para conversar con el médico, especialmente cuando una única medición aislada no refleja lo que ocurre durante todo el día.
Vigilar el corazón y detectar factores de riesgo
Huawei GT7 Pro.Mientras el Watch D3 está especializado en la presión arterial, el reloj Huawei Watch GT 7 Pro intenta obtener una mirada más amplia de la salud a partir de los datos que recoge durante el día y mientras la persona duerme. Entre sus nuevas funciones aparecen evaluaciones relacionadas con el riesgo de enfermedad coronaria y diabetes, además del seguimiento de indicadores cardiovasculares.
Para evaluar el riesgo coronario, el usuario debe llevar puesto el reloj durante el día y la noche por un período de tres o cuatro días. A partir de los signos vitales registrados, el sistema genera una evaluación personalizada del riesgo cardiovascular y ofrece recomendaciones relacionadas con el cuidado del corazón.
Hay que tener en cuenta que no significa que el reloj pueda determinar por sí mismo si una persona tiene una enfermedad coronaria, tan solo funciona como una herramienta de evaluación y seguimiento que puede aportar información para una posterior consulta médica.
Huawei GT7 Pro tiene funciones para registrar diabetes.Algo similar ocurre con la diabetes. En este caso, el análisis necesita recopilar información durante un período más prolongado, de entre 3 y 14 días, antes de clasificar el riesgo. Después, el monitoreo continuo busca ayudar a observar cambios y acompañar hábitos relacionados con la alimentación y el cuidado metabólico.
Nuevamente, una evaluación de riesgo no equivale a medir directamente la glucosa en sangre ni permite diagnosticar diabetes.
El GT 7 Pro también amplía el seguimiento cardiovascular con funciones orientadas a detectar posibles alteraciones del ritmo cardíaco. Este tipo de monitoreo adquiere especial interés a medida que aumenta la edad porque el reloj permanece en contacto con el usuario durante muchas horas y puede registrar cambios que quizá no coincidan con el momento de una consulta.
Ante una alerta reiterada, sin embargo, la interpretación debe quedar en manos de un profesional.
Tanto del Huawei Watch D3 como el modelo GT 7 Pro estarán disponibles oficialmente en Argentina a partir del 23 de septiembre.
Qué sucede mientras dormimos
Samsung Galaxy Watch8, validado en el Congreso Nacional de Cardiología 2026 de Rosario. Otra alternativa disponible oficialmente en Argentina es el último reloj de Samsung. Su enfoque es diferente al resto, ya que en lugar de concentrarse en la presión arterial, combina actividad física, frecuencia cardíaca y un seguimiento bastante completo del descanso.
Al llevarlo puesto durante la noche, registra horarios y patrones de sueño y genera información que luego puede consultarse en Samsung Health. Incluso analiza tres días de descanso para sugerir un horario adecuado para acostarse. La propia Samsung aclara que estas funciones están destinadas al bienestar general y no al diagnóstico o tratamiento de trastornos del sueño.
El reloj suma además electrocardiograma (ECG). Esta función tuvo una validación particular en Argentina: en 2026 se presentó en el Congreso Nacional de Cardiología un estudio realizado por profesionales locales sobre la capacidad del Watch8 para registrar actividad eléctrica cardíaca.
Para un adulto mayor, la utilidad no está necesariamente en revisar decenas de gráficos cada mañana. Puede ser mucho más sencillo observar tendencias: si está durmiendo menos, si aumentaron los despertares o si determinados indicadores se apartan repetidamente de sus valores habituales.
Aliviar dolores y tensión muscular
Portabilidad y uso directo con el masajeador Theragun Mini 3. Pero como todo lo referido al bienestar no pasa por relojes y múltiples sensores, también están los dispositivos para recuperar o aliviar dolores físicos. La Theragun Mini 3 es una pistola de masaje que utiliza terapia de percusión, cuenta con un cabezal que realiza movimientos rápidos y repetitivos sobre el músculo para masajear determinadas zonas.
Incluye tres accesorios. Uno ofrece un masaje general; otro, más suave, está pensado para zonas sensibles próximas a los huesos; y el denominado Thumb concentra la presión sobre sectores específicos, por ejemplo en la zona lumbar.
Su principal ventaja frente a los grandes masajeadores eléctricos es el tamaño. Puede guardarse en un bolso y dispone de bloqueo para evitar que se encienda accidentalmente durante un viaje, por lo que la portabilidad y el uso directo está garantizado.
Theragun Sense de segunda generación.Un escalón por encima aparece el Theragun Sense de segunda generación, pensado menos como un dispositivo deportivo y más como una herramienta de bienestar cotidiano. Mantiene la terapia de percusión, con cinco velocidades y 12 milímetros de amplitud, pero incorpora una pantalla LCD que guía al usuario durante el masaje a diferencia de la versión Mini.
Viene con cuatro rutinas desarrolladas por especialistas y muestra en qué zona utilizarlo, durante cuánto tiempo y con qué nivel de presión. Desde la aplicación Therabody para celulares pueden elegirse otros programas y guardar hasta cinco en el propio aparato.
En Argentina, Garmin comercializa el modelo Mini en su tienda oficial a $657.999; Mercado Libre muestra unidades de la versión Theragun Sense de segunda generación desde 895.999 pesos, dependiendo del vendedor.
Qué conviene mirar antes de comprar tecnología para la salud
Durante años, la tecnología wearables o «vestibles», relacionadas directamente con los relojes inteligentes, se vendió alrededor del deporte: kilómetros recorridos, calorías quemadas o rendimiento en el gimnasio. Esta nueva generación comienza a prestar mucha más atención a dormir, recuperarse y observar el organismo durante períodos prolongados.
Para los mayores de 60 años eso puede resultar particularmente útil, pero también exige distinguir dos conceptos. Un dispositivo de consumo puede ayudar a registrar información y detectar tendencias; no necesariamente puede explicar por qué ocurre un cambio ni determinar tratamientos. Por ello, los fabricantes suelen advertir que no se tratan de dispositivos médicos.
Por eso, antes que buscar el producto con más sensores, conviene prestar atención a cuestiones bastante más cotidianas: una pantalla fácil de leer, botones y aplicaciones sencillas, autonomía suficiente para utilizarlo también durante la noche y datos que puedan mostrarse fácilmente a un familiar o profesional.
En ese sentido, la tecnología más útil quizás no sea la que promete conocer todo sobre nuestro cuerpo. Puede ser simplemente la que ayuda a observarlo con mayor continuidad y convierte esa información en una señal comprensible para actuar a tiempo y servirle de ayuda al especialista de turno.