Interesante y valiente movimiento el de Tom Smith, quien a pesar de tener una más que consolidada posición al frente de sus editores, da el salto como solista en unas coordenadas alejadas de su banda y de su anterior proyecto a dúo con Andy madrigueras, Herrero y madrigueras.
Trabajando junto al productor Ian Arquerocon quien colaboró previamente en el proyecto Poni cansadoha creado un álbum que presenta no como ruptura, sino como oportunidad para escuchar al artista despojado de la armadura que proporciona el sonido de una banda completa. Un debut que se distancia claramente de las texturas musculosas asociadas a Editoresapostando por una estética folk y acústica, con arreglos apoyados en guitarras, piano y atmósferas sutiles que priorizan la emoción frente al resto.
No hay nada en la oscuridad que no esté en la luz se abre con «Deep Dive», una canción que Tom Smith describe como el ancla emocional del álbum, que sugiere que la oscuridad no esconde terrores que la luz no pueda exponer. A partir de ahí, el disco se despliega con un delicado equilibrio entre la introspección silenciosa y una profundidad cinematográfica. «Broken Time» nos remite a Nick Drakemientras canciones como “How Many Times” hacen de la contención una virtud, abordando la soledad, la memoria y la introspección. Todo suena muy austero, aunque de pronto aparecen detalles como esa trompeta jazzy en “Lights Of New York City” o ciertas cuerdas que amplían el alcance de unas composiciones deliberadamente sobrias.
En lo lírico, nos habla de anhelo, esperanza y búsqueda de conexión en un mundo paradójicamente cada vez más desconectado. Singles previos como “Life Is For Living”, ya avanzaban ese espíritu. Otras piezas como “Souls” se adentran en la vulnerabilidad, chocando con la épica y romántica «Leave». “Endings Are Breaking My Heart” y “Northern Line” reflexionan sobre la transitoriedad y la memoria personal, mientras que “Saturday” cierra el recorrido con una balada a piano que evoca al fin de la noche y nos deja con un buen sabor de boca.
Escucha Tom Smith – No hay nada en la oscuridad que no esté en la luz