El referente del sector supermercadista, Miguel Simons, describió un escenario de aumentos moderados en los precios de los bienes de consumo masivo, aunque con señales de presión creciente por factores externos.
Simons explicó que en las últimas semanas comenzaron a observarse incrementos más marcados en comparación con meses anteriores. «Veníamos prácticamente con aumentos muy chiquitos, de entre 1,5% y 3%, pero ahora estamos registrando subas que van de 2% a 10% en algunos productos», indicó.
INCREMENTOS HETEROGÉNEOS
El dirigente aclaró que no se trata de aumentos homogéneos en toda la canasta, sino de movimientos puntuales que empiezan a reflejar una estructura de costos más exigente. En ese sentido, remarcó que hay productos que, si bien no están directamente en góndola, impactan en la operatoria de los supermercados. «Todo lo que es plástico o insumos derivados del petróleo está aumentando. Por ejemplo, el poliuretano o los gases que se usan para equipos», detalló.
Según precisó, el principal componente de estos incrementos es la logística. «Hoy, cerca de 80% del aumento tiene que ver con el transporte y un 20% con la materia prima», afirmó. En esa línea, explicó que el sistema de distribución depende casi exclusivamente del transporte por camión, lo que lo vuelve altamente sensible a los costos del combustible, el aceite y los neumáticos, todos atados al precio internacional del petróleo.
PROYECCIÓN
Simons advirtió que, si este escenario se mantiene, podría haber un traslado más marcado a precios finales en el corto plazo. Sin embargo, planteó que una eventual normalización del contexto internacional podría revertir parcialmente la tendencia. «Si el barril baja y se ordena la situación, los valores deberían retraerse», sostuvo.
NUEVOS VALORES
En el rubro de alimentos frescos, el referente supermercadista indicó que se registraron subas cercanas a 10% en algunas verduras, impulsadas principalmente por la logística. «La mayoría de estos productos viene de otras provincias, y la distancia influye mucho en el precio final», explicó. A la vez, cuestionó la falta de desarrollo sostenido de la producción local, lo que obliga a depender de mercados externos.
En cuanto a la carne, señaló que los precios mostraron una baja en relación con los picos de meses anteriores y se ubican en valores similares a noviembre y diciembre. No obstante, advirtió que siguen siendo elevados para los ingresos actuales y que el comportamiento podría revertirse en invierno por factores estacionales.
IMPACTO INFLACIONARIO
Por último, al referirse a la inflación, Simons consideró que el impacto de este contexto todavía no se trasladó plenamente. «Si no es en marzo, en abril y mayo se va a sentir el golpe», anticipó.
También expresó dudas sobre el efecto de las medidas recientes orientadas al sistema financiero, al señalar que podrían tener escasa incidencia en el consumo cotidiano.
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