A Eduardo Coudet el del próximo domingo no va a ser un Súper más. Ya se lo respondió a Olé después de ganarle a Carabobo: la ansiedad, la expectativa que generan esta clase de partidos en Río ahora las atraviesa desde el rol de técnico. Aunque está claro que Chacho transitó esa adrenalina en Núñez en su etapa como futbolista: jugó siete clásicos, de los cuales ganó tres. Y uno hasta lo protagonizó con un gol…
Y es que en el Apertura del año 1999 (ganado por River), Coudet jugó su primer Súperel cual ganó por 2-0 en el Monumentalen una tarde en la que fue suplente e ingresó a los 29′ del segundo tiempo. En aquel encuentro, Pablo Aimar marcó un gol icónico y muy recordado por la jerarquía del mismo, en el que aprovechó una pelota que le quedó picando y de emboquillada superó al arquero Óscar Córdoba para poner el 1-0 a falta de 10′ para el final de la primera mitad (el 2-0 lo convirtió Juan Pablo Ángel).
Dos años después, nuevamente en Núñez, River y boca igualaron 1-1 en lo que fue el primer superclásico como titular del Chachoquien disputó el encuentro hasta los 32′ del segundo tiempo, cuando fue reemplazado por Raúl Ledesma. Aquel empate tuvo como goleadores a Esteban Cambiasso para el equipo de Ramón Díaz y a Nico Gaitán a favor del de Carlos Bianchi. Además, fue expulsado el Cabezón D’Alessandro. En el Clausura del 2002, llegaría el que quizás fue el Súper más especial para el actual entrenador de River…
Porque en marzo de aquel año, Coudet no solo vivió su primer clásico en la Bombonera (fue titular), sino que también marcó su primer gol ante el clásico rivalen un partido histórico y muy recordado por los hinchas millonarios: Río venció por 3-0 a Boca y el actual DT convirtió el segundo tanto tras una recuperación de ortega que derivó en una buena secuencia de pases, un control de Cavenaghi dentro del área y una asistencia al #8 que definió cruzado y de primera para poner el 2-0 parcial.
El 2003 fue el primer año en el que el mediocampista disputó los dos Súper del año (fue desde el arranque en ambos): el primero, por el Clausura, fue un 2-2 como visitante en el que el Millonario estaba dos goles arriba (D’Alessandro y Cavenaghi), hasta que entre el minuto 19 y el 25 del segundo tiempo, Guillermo Barros Schelotto empató el partido con un doblete. Meses después, por el apertura y en el Monumental, fue victoria Xeneize por 2-0, una derrota que hizo que empezara a tambalear el ciclo de Manuel Pellegrini.
Finalmente, los últimos dos de su carrera, fueron en 2004 y por la semifinal de la Copa Libertadores. La ida se dio en la Bombonera, donde el equipo de Bianchi triunfó por 1-0 con gol del Flaco Schiavien una noche en la que el Chacho ingresó desde el banco a los 14′ del segundo tiempo y »atajó» un tiro libre en contra sobre el final del encuentrohaciendo protestar a todo el equipo local, ya que el árbitro no sancionó mano.
Llegada la vuelta en el Monumental, Coudet formó parte del once titular (aunque salió en el entretiempo) y fue victoria por 2-1 para igualar la serie e ir a penales, en los que triunfó el Xeneize. Los tantos del equipo de Leonardo Astrada los protagonizaron Lucho González y Javier Nasuti agónicamente, mientras que en la visita anotó un Carlos Tévez que festejó haciendo la »gallinita» y por eso se fue expulsado.



