El caso de Robert Kubica es uno de los más particulares que hay. Tan solo ganó una carrera en la Fórmula 1, y hay pilotos como Kimi Antonelli, recién llegados a la Máxima, que ya lo superaron en este apartado. No obstante, los fierreros lo recuerdan como alguien que marcó una época. Velocidad pura, garantía de resultados en autos que no estaban al frente (consiguió nueve podios entre BMW y Renault) y, por sobre todas las cosas, resiliencia: su accidente de rally en 2011, en el que su vida corrió peligro, solamente lo fortaleció. Al día de la fecha, brillando como nunca y conduciendo un Ferrari hacia las victorias, el polaco de 41 años es uno de los máximos exponentes del WEC (Campeonato Mundial de Resistencia) y atendió a Olé de cara a la primera fecha, las 6 Horas de Imola que iniciaron este viernes.
-Llegaste a la entrevista con toda la pilcha de Ferrari, así que el equipo va a estar contento. ¿Dónde estás ahora mismo?
-No sé si estás grabando o no, pero tengo que cuidar a nuestros sponsors y a la imagen de Ferrari, ja. Estoy viviendo en Mónaco.
-Muchos pilotos viven en el Principado, ¿qué lo hace tan especial?
-Seguro que una de las razones es la fiscal, pero logísticamente es un buen lugar para vivir, el clima es bueno…
-Hiciste de todo en el automovilismo: F1, WRC, ahora WEC. ¿Qué tanto estás disfrutando de tu actualidad?
-Soy un afortunado porque pude continuar lo que empezó como un hobby cuando era chico. Me estoy poniendo viejo, voy para los 42 años, y la vida me enseñó que no debemos dar nada por sentado, así que cada año que corro es una gran oportunidad.
-Dicen que la edad es solo un número…
-Es cierto. Cuando te estás haciendo mayor, la clave es que la pasión siga ahí como cuando eras un chico y corrías en karting. Recuerdo la primera vez que fui a Le Mans, por ejemplo. Cuando estás corriendo por tanto tiempo, muchas veces las carreras se vuelven tan rutinarias como levantarte y lavarte los dientes a la mañana, pero esa experiencia me ofreció emociones que me estaban faltando. Me sentí como un chico yendo a descubrir una carrera nueva, no sabía mucho sobre Le Mans y fue un gran impulso. Estoy feliz de haberla descubierto.
-¿Qué tan difícil es ganar las 24 Horas de Le Mans con un equipo privado (AF Corse)?
-Es una buena pregunta. En 2024, en nuestro primer año junto al AF Corse, también fuimos muy competitivos, estuvimos liderando por muchas horas y el auto se rompió. Es una cuestión matemática… Te lo llevo a la Fórmula 1, que la mayoría de la gente lo conoce más y especialmente ahora con Colapinto: las carreras duran alrededor de 1 hora y 40 minutos. Si te ponés a pensar, tan solo Le Mans son 15 ó 16 carreras de F1 juntas, así que el riesgo de errores de los pilotos, de los mecánicos y de fallas es mucho mayor. Mantener el foco cuando te estás cansando es más difícil, corrés de noche y después a la mañana, que creo que es el horario más difícil; te vas cansando, la visión del amanecer te complica…
-¿Requiere una maestría distinta a la de la Fórmula 1?
-Aunque el objetivo es el mismo, o sea llegar lo más rápido posible a la meta, hay un cambio grande que se tiene debajo del auto. Como lo compartís con tus compañeros, no podés tener ese enfoque egoísta que es obligatorio tener en la Fórmula 1. Desde que sos chico, lo que te enseñan es que tenés que ser egoísta; la competencia es muy alta y si querés llegar a la Fórmula 1 tenés que ser megacompetitivo. En WEC, tenés que tratar de ser lo más flexible posible con tus compañeros y en algunas ocasiones aceptar cosas con las que no estás conforme. El objetivo común tiene que ser exactamente el mismo.
-¿Cómo te llevás con el idioma, siendo que corrés para un equipo italiano?
-Sé bastante italiano porque empecé a correr desde muy chico en el país. A veces digo que hablo mejor italiano que polaco, ja. Es mi segunda casa, y de algún modo es el país que más me dio. Sin haber aprendido lo que aprendí acá, no hubiera logrado lo que logré.
-Bueno, Polonia nunca tuvo mucha tradición fierrera: sos el primer piloto del país en ganar una carrera de Fórmula 1 y también en conquistar Le Mans.
-Las cosas cambiaron dramáticamente cuando empecé a correr en Fórmula 1 en 2006, pero en el pasado no era muy popular. A principios de los 90, cuando hacía karting, era muy exótico. No mucha gente sabía qué era. Me rio porque, como dijiste, fui el primer polaco en esto y aquello, y es verdad; estoy feliz de haber contribuido un poco a hacer crecer el automovilismo en Polonia. Fui el primero en casi todo, pero espero no ser el último.
-Viendo el aporte que hiciste, tenés chapa para pelearle la idolatría a Lewandowski…
-No me gusta comparar, ja. Cada deporte es diferente y requiere poner toda tu vida en eso para tratar de estar en la cima. Somos afortunados de que nuestra pasión se haya convertido en nuestro trabajo. Cuando me preguntan adónde voy a ir de vacaciones, les digo que estoy de vacaciones todo el año porque hago lo que amo.
-¿Qué recordás de tu etapa en la Fórmula 1?
-Tengo que volver a la pregunta anterior: siendo polaco, nadie creía en que podría llegar a la categoría. Cuando gané la World Series by Renault en 2005 estábamos tratando de ver si podíamos conseguir algo de presupuesto para continuar con mi carrera porque el siguiente paso era GP2 (actual Fórmula 2) y era muy caro. Se reían de nosotros porque no creían en que lo lograría. Haber podido llegar ahí, firmar el contrato y establecerme en la Fórmula 1 fue el desafío más grande.
-¿Qué te hizo más feliz, haber probado que podías estar en la Fórmula 1 o esa primera y última victoria en Canadá?
-Es difícil elegir. Si me dejo llevar por los resultados, Canadá fue el punto más alto, pero…
-Ahí tuviste el punto más alto y el más bajo, aquel tremendo accidente en 2007.
-Sí, exactamente. Fue un gran desastre, aunque no puedo llamarlo así porque fue un milagro que no pasara nada. Pero sí, eligiendo una carrera, el GP de Canadá 2008, y si tuviera que elegir el año en el que más disfruté y que mejor rendí, me quedo con el 2010 junto a Renault. Llegué a un equipo que estaba en el fondo de la grilla y que había sido vendido a un dueño privado, pero logramos sacar el máximo provecho en la mayoría de las carreras. Renault era un equipo muy orientado al deporte, BMW estaba manejado más como una compañía.
El polaco protagonizó una de las piñas más recordadas en la historia de la Máxima donde se correrá en dos fines de semana.
-Se habló mucho del pase a Ferrari que no pudo ser.
-Llegué a firmar un contrato para pasar a Ferrari en 2012 y no sucedió porque, como la mayoría sabe, mi accidente de rally en 2011 lo impidió. Como piloto de Fórmula 1, uno tiene dos objetivos: ser campeón del mundo y manejar para Ferrari. Con respecto al primero, estuve en la pelea en 2008 ( NdeR: salió 4°) y todavía creo que si hubiéramos tomado decisiones diferentes lo podría haber conseguido. El equipo tenía el objetivo de ganar una carrera y lo logramos temprano en la temporada, así que el foco pasó al año siguiente. Pero el automovilismo no es vender autos, nunca sabés si vas a tener otra oportunidad y definitivamente perdimos esa; fue decepcionante, pero es parte del juego.
-Lo que son las vueltas de la vida que terminaste corriendo para Ferrari, solo que en el WEC…
-Sí, pero es un poco diferente. Sin menospreciar al WEC, la Fórmula 1 es la Fórmula 1. Ahí hubiera sido piloto oficial de Ferrari y acá estoy corriendo en un equipo cliente, AF Corse, que dispone de un Ferrari 499P. De todos modos, tengo que confesar que una de las razones por las que elegí ir en esta dirección y empezar este proyecto fue porque realmente sentí que en esos años post accidente logré superar muchas situaciones difíciles en mi cabeza, pero la fractura de no haber corrido para Ferrari en la Fórmula 1 todavía estaba ahí. No es que no lo acepté, pero la herida todavía estaba abierta y sangrando, así que cuando probé por primera vez el 499P y vi el logo de Ferrari en el volante sentí algunas emociones especiales. Estoy feliz de haber tomado esa decisión.
-Después de ese accidente, ¿te planteaste no volver a correr?
-Honestamente, no. Cuando hacés algo que amás por tantos años y en una fracción de segundo desaparece completamente, no es que a tu vida le falta algo, directamente cambia por completo. El núcleo de mi vida, el automovilismo, de repente desapareció. Todo lo que hago a diario, incluso en mi vida privada, es preparándome para correr. Hasta la comida que pido en un restaurant, porque está relacionada a que soy piloto y que tal vez en 10 días tengo una carrera. Imaginá que todo eso de repente desaparece. Te sentís perdido.
-¿Hubo un click que te hizo pelear por recuperar lo que habías perdido?
-No recuerdo si hubo un click, pero nunca nunca pensé en parar. Recuerdo el día que manejé por primera vez después de mi accidente, y fue lo mejor que pude hacer por mi cerebro. Le di inputs para que sintiera lo que estaba acostumbrados a vivir, y eso me dio un gran impulso.
-¿Te sentís el mismo que antes, ya sea en tu forma de manejar o en la cotidianeidad?
-En el día a día tengo más limitaciones que cuando estoy manejando el auto, eso es seguro. Son muchas, si empiezo con la lista no termino más, ja. Primero, tuve que aprender a hacer cosas con la mano izquierda, antes era diestro. Cosas que hacías de chico y no recordás cómo las aprendiste, como lavarte los dientes o cerrar un cierre, las tuve que aprender desde cero. Desde el punto de vista de piloto, honestamente no recuerdo si me sentía distinto. Sé que todo sería más fácil si estuviera 100% sano, pero cuando digo que no me acuerdo cómo me sentía es porque acepté mis limitaciones y encontré la forma de rodearlas. El cerebro es una herramienta y un músculo tan poderoso que cuando te falta algo intenta que te recuperes de otros modos.
-¿De qué modos, por ejemplo?
-En 2017, cuando estaba probando con Renault y hablábamos de la posibilidad de volver a correr, me mandaron a una clínica en Andorra. Ahí había un centro manejado por un expiloto de motocross, y me dijo que mi mano izquierda era un 30% más rápida y precisa que la mejor mano que haya visto. Pero eso no lo percibo, probablemente lo desarrolló mi cerebro. Sé mis limitaciones, y no puedo decir que soy feliz por eso, pero estoy feliz de haber aceptado cómo soy. Hubo un período en el que mi cerebro no las aceptaba y fue muy duro mentalmente; cuando tu cerebro rechaza una parte de tu cuerpo no es una sensación linda.
-Después de ese test con Renault volviste a una Fórmula 1 completamente distinta. ¿Te sigue atrayendo?
-Obviamente. Fue una gran parte de mi vida y la veía en casa incluso después del accidente. No sería sincero si te dijera que no la extraño, pero también estoy feliz donde estoy ahora. Además, como hablamos antes, no olvido de dónde vengo. Arranqué en el karting a los seis años en Polonia, en los 90, cuando no había nada. Tengo que estar feliz con la oportunidad que tuve.
-Antes mencionaste a Colapinto, otro que tuvo que remar para llegar a la Máxima.
-La única diferencia es que Argentina y Brasil siempre tuvieron mucha historia en el automovilismo, cuentan con ganadores de Grandes Premios y hay un conocimiento previo, en Polonia eso no pasaba. Pero ya ves lo que está sucediendo con Colapinto, en mi país fue similar cuando estuve yo. Que haya un compatriota entre tan solo 22 corredores es un orgullo para un país. Y si le va bien, aún mejor. Imaginate si Colapinto, que tiene un auto mejor que el año pasado, consigue terminar consistentemente en el top 10, hace grandes carreras y se acerca al podio. El apoyo pasaría a ser aún mayor.
-No creo que el país esté listo para ver un podio de Colapinto…
-Sería una gran oportunidad no solo para Colapinto sino para toda la Argentina. Es algo único. Hay países que están acostumbrados a tener muchos pilotos, como pasa con Inglaterra, y otros como Italia, que durante muchos años tuvo dificultades para dar con un piloto y un auto ganador y se le dio con Antonelli. Si un día Colapinto empieza a ganar, porque entre otras cosas tendría un auto ganador, Argentina va a explotar, ja. Si hoy la emoción es un 10, va a pasar a ser un 100, aunque ese 10 ya debe ser muy alto porque la Fórmula 1 atrae mucha atención.
-Viniendo de un piloto de tu experiencia, ¿qué consejo le podés dar?
-En estos días hay muchos expertos que opinan sin saber lo que es manejar un Fórmula 1. No suelo dar consejos, pero el mejor que le puedo dar es que se enfoque en él, que crea en sí mismo y que se concentre en lo que tiene que hacer, algo que no es fácil. Hay mucha presión, y con el acceso a las cámaras a bordo, a la aplicación de F1 y a las redes sociales aparecieron muchos expertos. En días difíciles, esos expertos van a pegarte con todo, pero tenés que aislarte y concentrarte en lo que te hace bien.
-¿Hasta cuándo te ves corriendo?
-Es imposible saberlo. Desde mi lado, mientras tenga pasión y buenas oportunidades voy a seguir. Eso es clave, porque si no me llegaran chances que realmente me motivasen no seguiría corriendo solo para traer dinero a casa. Tiene que haber un desafío.
-Podés venir al Turismo Carretera, donde vimos pilotos compitiendo hasta los 50 años…
-¡Vi algunas cámaras a bordo en Instagram! Pensé: “Wow, esto es un auto de verdad”. Aunque no parecen de alta tecnología, me sorprendió el sonido. El ruido es fundamental. Soy de una generación que lo primero que notaba de un auto era el sonido, después veías lo demás. Eso está desapareciendo en el automovilismo, lamentablemente.
-Tenés que sacarte las ganas y venir a correr uno.
-Tal vez algún día, ja.
Arranca el WEC: horarios y dónde ver las 6 Horas de Imola
Tras la cancelación de los 1812km de Qatar por el conflicto bélico en Medio Oriente, la temporada 2026 del WEC se largó en Imola. Este viernes se disputaron los primeros entrenamientos, en tanto que el sábado a las 5.30hs (horario argentino) se largó el último. Luego, lo mejor: el sábado a las 10.10hs, la clasificación de los Hypercars (la clase principal), y el domingo a las 8.00hs, la carrera de seis horas. Toda la acción será transmitida por la plataforma FIAWEC+ y todavía está por verse si irá por su canal de YouTube al igual que en 2025.
El representante argentino en la categoría es José María López, uno de los pilotos nacionales con más laureles en el automovilismo internacional (fue campeón de WEC y del extinto WTCC), quien compite entre los LMGT3, la clase de gran turismos. Como punto destacado, fue 4° en la segunda práctica del viernes.

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