
Una expedición arqueológica realizada en un lago de Suiza descubrió los restos de un cargamento de la época del Imperio romano. Entre los objetos recuperados destacan dos ánforas que habrían sido utilizadas para llevar aceite de oliva, o vino, desde la península ibérica.
El hallazgo forma parte de un proyecto organizado por la Octopus Foundation, creada y presidida por el periodista Julien Pfyffer, del que también participa el arqueólogo Fabien Langenegger.
Según explica la fundación, el descubrimiento forma parte de varias expediciones subacuáticas hacia el fondo del lago Neuchâtel. En 2024, los buzos habían encontrado cerámica, armas, herramientas y partes de arneses relacionados con el transporte a caballo, que estaban muy bien conservados.
“Durante esta extraordinaria inmersión, determinamos que se trataba de un enorme cargamento de cerámica antigua. Entonces, se recogieron varias piezas para su análisis rápido por especialistas y se extrajo una muestra de madera para datación por carbono-14”, informa la fundación. Los resultados de este análisis situaron al cargamento en el período comprendido entre el final de la República y el comienzo del Imperio romano.
Por lo tanto, “una hipótesis de trabajo es que podría tratarse de un nuevo equipamiento destinado a las legiones que se establecían a lo largo de la frontera del río Rin para protegerse de las tribus germánicas”.
Una nueva misión permitió recuperar un conjunto completo de varios cientos de piezas, entre las que destacan:
Los investigadores aseguran que las espadas indican que el cargamento estaba escoltado por varios legionarios y que, según la cantidad de artículos encontrada, habrían sido para unos 6.000 hombres.
La fíbula, un tipo de broche que apareció durante el reinado del segundo emperador Tiberio, quien asumió el poder tras la muerte de Augusto en el año 14 d. C., sumado a la datación de una tabla, permite establecer que el barco se hundió alrededor del 17 d. C.
“Nuestra hipótesis de trabajo es que esta carga podría datar de los años posteriores al establecimiento de la XIII Legión (Gemina), que estuvo acantonada en el 16 d. C. en el campamento de Vindonissa (actual Windisch, en Argovia), situado a orillas del río Aare”, dice la fundación.
Agrega que “una de las misiones importantes de la legión era impedir que las tribus germánicas avanzaran hacia el sur, hacia la meseta helvética, para tomar el control de los pasos alpinos. La XIII Legión permaneció en Vindonissa hasta el año 45 d. C., al final del reinado del emperador Calígula (sucesor de Tiberio)”.