19/04/2026 22:29hs.
En su casa por estar apartado del grupo que concentró por decisión táctica de Eduardo Coudet, Kevin Castaño se tomó la fotografía que posteó en sus redes horas después de que Río perdiera el superclásico ante boca: sonriente, con su esposa y su hija, ambas con la camiseta del CARP puesta. La imagen, simple y familiar, contrastó con el clima caliente que dejó la derrota en el Monumental y, sobre todo, con su ausencia en una lista.
No fue la primera vez que el colombiano eligió expresarse de ese modo. Tras la caída frente a Vélez, también había compartido contenido en sus redes. En un primer momento, publicó una historia con un versículo de la Biblia —Eclesiastés 3:1—: “Todo tiene su tiempo y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora”. Ese mensaje aún permanece. Sin embargo, eliminó otro posteo: una serie de fotos suyas con la camiseta de la selección de Colombia enfrentando a Argentina, acompañadas de una frase sugestiva: “ Las calles no olvidan como solía ser”a la que sumó dos emojis. Un gesto que no pasó inadvertido para los hinchas, atentos a cada movimiento de un futbolista que no logra consolidarse.
El momento de Castaño en River
La salida de Castaño está encuadrada dentro de un contexto claro. El mediocampista venía de salir en el entretiempo frente a Carabobo después de completar un olvidable primer tiempo, en el que no consiguió ni ser eje del juego ni aportar como volante de contención. Resistido por el hincha por rendimientos por debajo de lo esperado —una percepción que se amplifica por la elevada inversión realizada por el club—, aquella actuación pareció una nueva oportunidad desperdiciada. Y tuvo consecuencias inmediatas: perder terreno en la consideración del entrenador.
Comprado en 12.860.000 euros en el mercado de verano de 2025 tras una extensa negociación con el Krasnodar ruso, Castaño había insinuado una rápida adaptación en sus primeros partidos. Sin embargo, su nivel fue decreciendo de manera progresiva, con puntos especialmente bajos como la revancha frente a Palmeiras en San Pablo. En ese recorrido, el entonces técnico Marcelo Gallardo terminó con la sensación de que el volante no había respondido a las expectativas depositadas en él.
Con Coudet, el panorama no mejoró. Desde la llegada del nuevo entrenador, Kevin arrancó claramente desde atrás: apenas disputó el 10% de los minutos posibles, con un total de 63 repartidos en tres apariciones. Solo fue titular en el duelo ante Carabobo en el Monumental; antes había sumado 18 minutos frente a Sarmiento. Un registro escaso que refleja su actualidad dentro del plantel y que lo deja en una posición incómoda.
Mientras tanto, la foto familiar tras el superclásico quedó como una postal ambigua. Puede leerse como un mensaje de calma en medio de la tormenta o como una forma de refugio ante un presente deportivo adverso. Lo cierto es que, entre posteos que aparecen y desaparecen, y decisiones técnicas que lo marginan, Castaño sigue buscando su lugar en un River que no espera.




