Su director la guardó en un cajón en los años 80 después de una mala crítica y no volvió a sacarla hasta cuatro décadas después

Hace ahora 44 años, en 1982, el director de cine y guionista español Juan Carlos Olaria escribió y rodó su segundo largometraje, El diario rojo, pero decidió guardarlo en un cajón.
Detrás de aquella decisión no había ninguna historia de censura, ni tampoco había suscitado ninguna polémica. Lo que había, sencillamente, era un cineasta con poca experiencia que no estaba convencido con el resultado.
Habían pasado siete años desde su anterior película, que había sido su ópera prima El hombre perseguido por un O.V.N.I., y la había rodado al completo, pero cuando el primer distribuidor al que se la enseñó no se mostró convencido, se vino abajó y decidió dar un paso atrás. Así lo contaba él mismo en una entrevista con La abadía de Berzano en 2012, cuando la película seguía siendo inédita.
Sólo se la enseñé a un distribuidor, que fue Llorens, de Lauren en Barcelona. No le gustó y me desanimé. No la ha visto nadie más
Olaria adelantó algunos detalles: «La película es en blanco y negro, muy hermética, no busca ningún tipo de concesión… […] No creo que sea muy comercial. Pero bueno, últimamente estoy hablando con un amigo que se dedica a estas cosas de distribución, y a lo mejor, como curiosidad, la pasamos. Pero si la pasamos será en cines tipo arte y ensayo, pequeños cines, a ver qué pasa. Sería como si me tocaran los euro millones, que se pase como si no se quiere y luego aguante seis meses.».
«Hay una escena al final que es bastante impresionante, en la que el marido, su mujer ha sido violada violentamente y él es estéril, y se da cuenta de que el niño no es suyo, y lo quiere destruir… Es bastante impresionante el final», continuó explicando el cineasta. «Ahora, yo no sé si en el cine me echarán tomates o me aplaudirán. Yo qué sé. Pero me gustaría hacerla para ver las reacciones del público de hoy en día. Pero no sé si se hará».
Finalmente, el estreno de El diario rojo sí se produjo, en 2019, exactamente 37 años después de haber sido rodada.
Tal y como publicó El País en su momento, la cinta se proyectó por primera vez en el cine independiente del barrio de Sants, los Cines Zumzeig, ante unas 50 personase entre las que se encontraban el propio Olaria y Joan Estrada, protagonista de la película, quienes intervinieron en una presentación al público en el que se compartieron varias anécdotas. «Una película muy particular y psicológica en la que aparece una Barcelona de principios de los 80 gris y sin aspiraciones», escribió la publicación sobre la película.
A aquel estreno, le siguieron algunas proyecciones puntuales, como la de la Filmoteca Española en el Cine Doré de Madrid en 2021, también en un acto especial. La película no está disponible en plataformas de ‘streaming’, pero la Filmoteca la puso a disposición del público un tiempo a través del canal de Vimeo Flores en la sombra.