
Mientras rige la extensión tregua en la guerra en Irán que se inició a fines de febrero, crece la tensión por el control de la navegación y la distribución del petróleo. Luego de que la Guardia Revolucionaria iraní atacara tres embarcaciones en el estrecho de Ormuz, la Armada de Estados Unidos anunció que interceptó y abordó un buque cisterna sancionado que navegaba con crudo iraní en el Índico.
El operativo se realizó anoche y fue informado este jueves por el Departamento de Guerra de Donald Trump, que mantiene un bloqueo naval a las costas de la República Islámica.
«Durante la noche, fuerzas estadounidenses realizaron una interdicción marítima y un abordaje en ejercicio del derecho de visita del buque sancionado M/T Majestic X, sin bandera, que transportaba petróleo desde Irán, en el océano Índico dentro del área de responsabilidad del Indopacom» (Comando del Indopacífico), publicó el Pentágono en X.
El Departamento de Defensa difundió fotos y un video del momento que que sus fuerzas bajan en la cubierta del petrolero.
“Continuaremos con la aplicación global de la ley marítima para desarticular redes ilícitas e interceptar embarcaciones que brinden apoyo material a Irán, dondequiera que operen”, afirmó el Pentágono en un comunicado.
Datos de seguimiento de buques situaban al Majestic X en el océano Índico entre Sri Lanka e Indonesia, aproximadamente en la misma ubicación que el petrolero Tifani, incautado previamente por fuerzas estadounidenses. Se dirigía a Zhoushan, China.
La incautación se produce un día después de que Irán atacara tres buques de carga en el estrecho y capturara dos de ellos, lo que intensificaba su ofensiva contra la navegación en la vía marítima clave por la que, en tiempos de paz, pasa el 20% del petróleo comercializado en el mundo.
El Majestic X es un petrolero con bandera de Guyana. Anteriormente se llamaba Phonix y el Departamento del Tesoro de Estados Unidos lo sancionó en 2024 por contrabando de crudo iraní en contravención de las sanciones estadounidenses contra la República Islámica.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prolongó un alto el fuego el martes, al tiempo que mantenía un bloqueo estadounidense de los puertos iraníes.
El enfrentamiento entre Estados Unidos e Irán ha estrangulado de hecho casi todas las exportaciones a través del estrecho, sin que se vislumbre un final.
El conflicto ya ha disparado los precios de la gasolina muy por encima de la región y ha elevado el costo de los alimentos y de una amplia gama de otros productos. El precio del crudo Brent, el referente internacional, superó los 100 dólares por barril, lo que supone un aumento del 35% respecto a los niveles previos a la guerra, pero los mercados bursátiles aún parecen restarle importancia.
El comisario de Energía de la Unión Europea, Dan Jørgensen, advirtió el miércoles sobre un impacto duradero para consumidores y empresas, y lo comparó con otras grandes crisis energéticas de los últimos 50 años. Señaló que la disrupción le cuesta a Europa alrededor de 500 millones de euros (600 millones de dólares) cada día.
Con información de EFE y AP