
David Wilcock, uno de los investigadores paranormales y youtuber más influyentes de Estados Unidos murió este 20 de abril, tras suicidarse en la puerta de su casa. Por lo menos, así lo informaron las autoridades de Colorado. Sin embargo, la polémica sobre distintas teorías conspirativas explotaron en las redes tras conocerse su deceso. Inclusive se cuestiona si realmente murió o si la Policía está cubriendo algo más.
La versión oficial dada a conocer por las autoridades es que Wilcock, se suicidó de un disparo en la cabeza en la puerta de su casa, en Colorado. Poco después de las 11 de la mañana el pasado lunes. «Sufría una crisis de salud mental», argumentaron.
El informe del equipo forense fue categórico al respecto: el deceso fue resultado de un suicidio. Un balazo en la cabeza, según describieron. Sin embargo, desde que se conoció la noticia, los miles de seguidores que tenía Wilcock, comenzaron a tejer distintas teorías conspirativas acerca de su «desaparición». De hecho, varios citaron que previo a morir, el influencer habría tirado la frase, «la gente está desapareciendo«.
El reporte oficial dice otra cosa: «Wilcock murió tras un incidente relacionado con una crisis de salud mental». Punto. Sin lugar a la especulación. Las autoridades de Boulder aseguraron que hubo un llamado al 911, previo a las 11 de la mañana, con una «advertencia desconocida» en las afueras de la localidad de Nederland.
La operadora del 911 citó como que la persona que pedía ayuda «estaba fuera de sí», que «no razonaba coherentemente», según explicó. Al llegar los agentes a la zona donde se describió ese «extraño evento», encontraron a un hombre con un revólver en la mano, el cual presuntamente utilizó contra sí mismo unos minutos después.
El parte oficial dio cuenta de que el individuo fue declarado sin vida en el lugar. E indicaron que en el domicilio «no había nadie más». En ese primer momento, no se dio a conocer que el hombre que «se había suicidado» era Wilcock. El dato recién salió 24 horas después, el martes.
Esto comenzó a alimentar las especulaciones. De hecho, Wilcock era una persona sumamente famosa por sus informes especiales en Estados Unidos. Pero, uno de los elementos que detonó las teorías conspirativas fueron los mensajes que el propio youtuber compartió días antes de que muriera.
En publicaciones previas a su deceso, el investigador paranormal hizo una serie de informes basados en la «desaparición de científicos». Y dio varios ejemplos de muertes dudosas. Además, los seguidores resurgieron mensajes previos en los que aseguraba que «no tenía intenciones suicidas», lo que fue interpretado como una contradicción a la versión oficial.
Una de las teorías que afirman, es que fingió su muerte para escapar o «desaparecer». Entre los puntos más importantes que destacan son sus mensajes previos al hecho, el trabajo que venía desarrollando en base a secretos gubernamentales y el contrapunto en lo que sostenía y lo ocurrido.
Otras teorías dicen que la policía lo asesinó porque «sabía demasiado» o que su muerte está relacionada por las teorías e investigaciones que realizaba sobre los ovnis. Lo cierto es que este tipo de especulaciones no son nuevas. Casos como el de Jeffrey Epstein elucubraron frases conspirativas similares, donde sectores del público cuestionan las versiones oficiales tras muertes mediáticas.
Y Wilcock no es la excepción. Sobre todo porque el influencer basaba su contenido en «teorías conspirativas» extraterrestres y secretos ocultos, lo que influyó en la forma en que sus seguidores interpretaran otra realidad.
Wilcock fue una de las voces más reconocidas del movimiento de “divulgación OVNI”, una corriente que sostiene que el gobierno de Estados Unidos oculta información sobre vida extraterrestre.
Colaboró durante años con el canal History en el programa Ancient Aliens y tenía un canal de YouTube, Divine Cosmos with David Wilcock, que acumuló más de 46 millones de reproducciones y 518.000 suscriptores.
A pesar de la viralización de estas versiones, no existe evidencia que respalde que Wilcock haya fingido su muerte o que haya sido víctima de un encubrimiento. La Policía confirmó que su muerte se debió a una crisis personal y descartó la posibilidad de intervención de terceros.