
En noviembre de 2022, la ONU anunció que la cantidad de población que habita la Tierra superó la cifra de 8000 millones.
Sin embargo, desde entonces, muchos analistas pusieron la lupa sobre el número, argumentando que no era 100 % fiable.
Finalmente, un estudio se dedicó a comprobarlo y concluyó que la estimación no tuvo en cuenta a cientos de millones de personas.
El estudio de la universidad de Aalto: «La población rural podría estar ausente en los conjuntos de datos de la población global”
Como dijo el demógrafo Jakub Bijak a BBC, calcular el número de personas que hay en el planeta es «una ciencia inexacta”.
Esto no significa que los demógrafos inventen las cifras. Los estudiosos utilizan los datos y tendencias de cada país desde 1950, pero no pueden comprobar la exactitud de estos y, además, no están exentos de fallas a la hora de contar.
En un estudio publicado en la revista científica Nature, investigadores de la Universidad de Aalto en Finlandia mostraron cómo los conjuntos de datos que manejan los demógrafos subestiman de manera “profunda y sistemática” las cifras de población en todo el mundo, específicamente en las áreas rurales.
“Por primera vez, nuestro estudio proporciona evidencia de que una proporción significativa de la población rural podría estar ausente en los conjuntos de datos de la población global”, señaló Josias Láng-Ritter, uno de los autores del artículo.
Según el conjunto de datos utilizado, los expertos concluyeron que las poblaciones rurales han sido subestimadas entre un 53 % y un 84 % en el periodo estudiado. «Los resultados son notables, ya que estos conjuntos de datos se han utilizado en miles de estudios y han respaldado ampliamente la toma de decisiones, pero su precisión no ha sido evaluada sistemáticamente”, comentó Láng-Ritter.
Los intentos por revisar estos datos no son nuevos, pero anteriores investigaciones se han centrado en países concretos o áreas urbanas. Los expertos de la Universidad de Aalto quisieron brindar un panorama más global, al comparar los cinco conjuntos de datos de población más utilizados a nivel mundial.
Para ello, se valieron de mapas que dividen el planeta en cuadrículas de alta resolución y tomaron como referencia algo muy concreto: las cifras de reasentamiento de más de 307 proyectos de represas rurales en 35 países.
Decidieron hacer este recorte porque cuando se construye una represa la población que habita en el área que se inundará es reubicada y suelen encontrarse datos de reasentamiento precisos.
Específicamente, sus conclusiones hallaron sesgos negativos significativos de -53 %, -65 %, -67 %, -68 % y -84 % para los sistemas de estadísticas WorldPop, GWP, GRUMP, LandScan y GHS-POP, respectivamente. Esto implica que la población rural, incluso en el conjunto de datos más preciso, se subestima a la mitad en comparación con las cifras reportadas.
Entre 2015 y 2020 se actualizaron los conjuntos de datos, pero varios demógrafos consideran que aun continúa la subestimación de la población rural, y que es un problema que persiste en todas las regiones del mundo.
Los investigadores aseguran que, por mucho que se revisen los datos, es una dificultad estructural. Los gobiernos no tienen los recursos para recopilar estadísticas precisas en esas regiones rurales, por lo que hay una enorme discrepancia entre la población real y la reportada en los mapas de población que se utilizan para realizar los estudios demográficos.
La diferencia entre la población mundial informada y la real no sería pequeña. Las estimaciones actuales sitúan al 43 % de los aproximadamente 8300 millones de habitantes del mundo en áreas rurales —unos 3.526 millones de personas— y, si se tiene en cuenta el porcentaje que se ha subestimado es de entre un 53 % y un 84 %, no se trata de pocas personas.
Es fundamental conocer exactamente el dato por un motivo simple: la redistribución de recursos. La falta de registros demográficos precisos puede afectar en las medidas políticas.
Ritter puso el siguiente ejemplo: “En muchos países, puede que no haya suficientes datos disponibles a nivel nacional, por lo que dependen de los mapas de población global para respaldar sus decisiones: ¿Necesitamos una carretera asfaltada o un hospital? ¿Cuánta medicina se necesita en una zona específica? ¿Cuántas personas podrían verse afectadas por desastres naturales?”.
Si se hacen cuentas, en el mejor escenario —el del 53% de desviación en la población rural— serían alrededor 1.870 millones de personas las que no se habrían contado. En el peor, en el del 84% no registrado, serían un estimado de 2.962 millones. En definitiva, como sea, el planeta tendría al menos 10.000 millones de personas.