Un parque inmenso rodeado de cafés de especialidad, salida a vías rápidas, edificios con amenities y callecitas tranquilas. Saavedra se consolida como una de las estrellas del mercado inmobiliario. Esta zona, que se fue transformando en los últimos años con nuevos desarrollos, la instalación de empresas y el florecimiento gastronómico, aún conserva la impronta de barrio y el bien preciado de sus espacios verdes.
Siguiendo la estela del impulso que está teniendo el corredor norte, Saavedra se beneficia también del derrame de barrios aledaños como Belgrano y Núñez. Una ubicación privilegiada que se complementa con características propias para escalar peldaños de valor de venta. De todas maneras, en el mercado marcan que el crecimiento no es parejo.
En los últimos doce meses, el metro cuadrado en este barrio aumentó un 11,6% de acuerdo con los datos de Zonaprop. Según puntualizan desde la firma, este crecimiento viene acompañado de un incremento del 3% en el volumen de demanda en este barrio registrada dentro del portal en el mismo período, mientras que la oferta también se ubica en una tendencia alcista.
“En los últimos años, el corredor norte y noroeste se ha convertido en un punto de desarrollo de la Ciudad de Buenos Aires. Puntualmente, Saavedra combina calidad de vida con oportunidades: buena conectividad a principales puntos de la ciudad, pulmones verdes y un volumen en crecimiento de inversiones inmobiliarias con valores competitivos con potencial de revalorización”, señala Leandro Molina, country manager de Zonaprop.
Pese a los nuevos desarrollos y al crecimiento comercial, Saavedra mantiene su identidad de barrio. Foto: Mariana Nedelcu – FTP CLARINLos últimos números del portal ubican el metro cuadrado en US$2835, dato corroborado en el mercado. “Un departamento de dos ambientes a estrenar, de unos 50 m², se comercializa en torno a los US$175.000. Las unidades usadas pueden encontrarse cerca de los US$142.500, aunque suelen requerir refacciones y carecer de amenities, un factor cada vez más demandado por los compradores”, puntualiza Beltrán Briones cofundador de Grupo Briones, quien atribuye el salto, en buena medida a la cercanía con Núñez y el acceso directo a General Paz y Panamericana.
De barrio tradicional a polo de empresas
(para foto empresas… “La llegada de empresas fue clave. Generó más movimiento, más consumo y, sobre todo, una demanda sostenida.)
Lugar de nacimiento del “Polaco” Goyeneche y territorio en el que pasó su infancia Edmundo Rivero, Saavedra es uno de los barrios más grandes de la ciudad. Según describe el escritor Germinal Nogués, ocupa una zona alta con “lomas caprichosas” entre la General Paz y el Parque Saavedra, que a fines del siglo XIX era un espléndido lago con góndolas y puentes levadizos. Tuvo dos fundaciones. La segunda impulsó el desarrollo en torno a la Chacra de los Saavedra, cuyo casco es hoy el Museo Histórico que lleva ese nombre.
En los últimos años vivió una transformación constante. A la apuesta de desarrollos inmobiliarios y la proliferación de restaurantes y cafés, se suma el desembarco cada vez mayor de empresas, un factor crucial en el interés por la zona. Entre los casos destacados, hace algunas semanas, Mercado Libre y Grupo IRSA anunciaron el proyecto de un nuevo edificio de oficinas en el Polo DOT. Contempla una inversión de más de US$50 millones y una superficie de 15.000 m2.
“La llegada de empresas fue clave. Generó más movimiento, más consumo y, sobre todo, una demanda sostenida. Eso también cambió el perfil: dejó de ser un barrio más tradicional para sumar profesionales jóvenes, parejas e inversores, que buscan unidades más chicas, modernas y bien ubicadas”, indica Jennifer Soraide, Líder de emprendimientos de Toribio Achával
En el corredor de Avenida del Libertador se están desarrollando oficinas, el Parque de Innovación y nuevos polos educativos, lo que atrae empresas, universidades y talento joven. “En este contexto, Saavedra aparece como la alternativa residencial más cercana, combinando buena ubicación con un entorno más tranquilo y familiar”, describe Briones.
Martín Flachsland, Gerente de Marketing de Estudio Kohn destaca el “corrimiento del eje de la Ciudad” que cada vez se va dando más para el norte, con la instalación de empresas y la construcción en avenidas de grandes edificios corporativos. “Esos lugares de trabajo van a requerir viviendas medianamente cercanas, pero con una relación de costo-beneficio y de precio que estén acordes con un target joven”, evalúa.
Federico Fortin, Team Leader de la división residencial de CABA de LJ Ramos, da unas pinceladas más a este mapa de un barrio en mutación. “Hubo una migración importante de oficinas en la zona Panamericana, el Dot Baires, y un polo gastronómico sobre todo en las avenidas principales como García del Río, Larralde y Huidobro. Es un barrio que era meramente residencial de casas bajas y que fue transformándose. Hoy se da un derrame de Belgrano y Núñez y está acercándose mucho a los valores de esas zonas”, explica.
Diferencias por área
Este acelerado crecimiento no es homogéneo. En el mercado marcan que los precios varían, con la cercanía de ciertas avenidas o la conectividad como factores que propulsan precios. Pese a que el fenómeno no es nuevo, consideran que aún se pueden encontrar oportunidades.
“La demanda no es pareja. Se concentra principalmente en zonas con buena conectividad, cerca de avenidas importantes y donde hay desarrollos nuevos. Ahí es donde se ve mayor velocidad de venta”, indica Soraide y menciona que todavía hay oportunidades, sobre todo en proyectos en obra. “Sigue estando por debajo de barrios como Núñez o Belgrano, pero ya compite en producto. Los precios tienen recorrido, pero más desde la consolidación que desde un salto fuerte”, agrega.
Las características de los compradores también cambian según la ubicación. Flachsland puntualiza que la demanda de perfiles jóvenes está más cerca de avenidas como Cabildo por las facilidades de transporte; mientras que otros perfiles que son un poco más altos y cuentan con movilidad propia le dan prioridad a la parte más barrial y cercana al pulmón verde de Parque Saavedra. “Hay oportunidades de compra porque estamos viendo que a largo plazo el valor que va convalidando el mercado es cada vez más alto”, destaca y, con la mirada de su rol, añade como atractivo que la relación que existe todavía entre el costo de incidencia de tierras versus lo que se puede hacer sigue siendo muy atractiva para que las desarrolladoras puedan obtener un buen producto a buen precio.
Para Fortin, la búsqueda se centraliza en lo que son dos y tres ambientes, con cochera y lo que mejor se evalúa son unidades próximas a avenidas como Huidobro o el Parque. Destaca que también hay una zona por Balbín cercana al límite con Villa Urquiza que puede representar una oportunidad.
Según Briones, lo más buscado se concentra alrededor del Parque Saavedra, el Boulevard García del Río y las áreas cercanas a Avenida Cabildo, por la conectividad. Apunta que el perfil de la demanda también viene cambiando: “La llegada de empresas y el desarrollo educativo en la zona atraen profesionales y familias que priorizan cercanía a buenos colegios y universidades como Di Tella, San Andrés e ITBA”.
A pesar de este auge, la especialista de Toribio Achával marca: “El que entra ahora, entra en una etapa de consolidación, no de descubrimiento”.