
En un acto que mezcla la protesta política con la resistencia social, la discoteca «Japan», ubicada en el exclusivo distrito de Roma Norte en la Ciudad de México, ha implementado una tarifa de entrada de 5,000 pesos (aproximadamente 300 dólares) exclusiva para ciudadanos de los Estados Unidos.
A Mexico City club is going viral for charging U.S. citizens nearly $300 for cover, while people from other countries only have to pay $20:
“This is a response to a year of insults directed at us as a country by the United States. It’s very much a response to the many attacks… pic.twitter.com/g0hdfH6Wjp
— Pop Crave (@PopCrave) May 7, 2026
Mientras tanto, el resto de los visitantes disfruta de descuentos masivos que dejan el costo de ingreso en una fracción de ese precio.
Federico Crespo, propietario del establecimiento, declaró a The Guardian que esta medida es una respuesta directa a años de ofensas y políticas hostiles provenientes de la administración de Donald Trump hacia México.
La política de precios de la discoteca Japan se estructura mediante un esquema de «tarifas invertidas» que utiliza el precio máximo de 5.000 pesos (unos 300 dólares) como base estándar, eliminando cualquier beneficio para los ciudadanos estadounidenses. Según la administración del local, no se trata de un recargo arbitrario, sino de una estrategia de «postura política» en la que se restringen los descuentos a este grupo específico como respuesta a las tensiones diplomáticas y los insultos del gobierno de Donald Trump hacia México.
En contraste, el establecimiento aplica reducciones masivas para el resto de los asistentes: los ciudadanos mexicanos y latinoamericanos reciben un 95% de descuento, pagando solo 14 dólares, mientras que los turistas de otras nacionalidades abonan 20 dólares tras un descuento del 93%. El beneficio más significativo se otorga a estudiantes y maestros, quienes reciben una concesión del 97%, reduciendo el costo de entrada a apenas 150 pesos (aproximadamente 8,69 dólares).
Más allá de la política binacional, la medida busca abordar la gentrificación y «turistificación» desmedida que afecta a barrios como Roma y Condesa.
El aumento de «nómadas digitales» estadounidenses desde la pandemia ha disparado el precio los alquileres y el costo de vida, desplazando a los residentes locales hacia las periferias. Crespo informó que los ingresos adicionales recaudados por las tarifas de 300 dólares se distribuyen entre los trabajadores del club para ayudarlos a enfrentar el encarecimiento de la ciudad.
Esta iniciativa sigue a una ola de protestas violentas ocurridas el año pasado, donde manifestantes vandalizaron negocios locales con consignas como «Gringos, dejen de robar nuestro hogar» y «Fuera de México».