
Por supuesto, una vez más, la persona mala, diabólica y egoísta fue ella. Al final de Titanic, sí, cuando se hunde el barco, todos salen en botes salvavidas; el conjunto musical aguanta junto al capitán, y algunos tienen peor suerte y solo pueden aferrarse a las tablas que han quedado a la deriva. Fue el caso de Rose y Jack. Por supuesto, Jack es un hombre hecho y derecho, caballeroso, a la antigua, de los que ya no existen, y le cede el espacio entero a Jack. «Pero mujer, que aquí cabéis los dos», bramaron desde entonces los espectadores, incrédulos ante la falta de solidaridad de la muchacha.
«Si Rose hubiese dejado a Jack subirse en la tabla, se habría salvado; simplemente fue estúpida y lo dejó morir en las aguas heladas». Esta ha sido la cantinela que hemos tenido que soportar a lo largo de los años, mirando a James Cameron con recelo, como culpable de haber querido forzar nuestros lagrimales para hacer más efectista una historia, ya de por sí, muy trágica. Lo que no saben ellos es que, si el personaje de Kate Winslet hubiese sido más joven, la mitad de años que DiCaprio, prácticamente, Jack no hubiese dudado un momento en decirle «Échate a un lado, que te doy calor».
Bromas aparte: resulta que aunque Jack se hubiera subido a la tabla habría dado igual.
Jack tardó entre diez minutos y media hora en morirse
Inés Moreno, traumatóloga y con una cuenta en TikTok, quiere zanjar de una vez por todas el dilema. ¿Y si Jack hubiese estado muerto quince minutos antes de encontrar la tabla? Así lo explica ella misma:
«El Atlántico Norte, esa noche estaba a menos 2 grados y cuando el cuerpo humano entra en agua a esa temperatura, lo primero que pasa no es hipotermia. Lo primero es el shock, un reflejo involuntario; tu cuerpo inspira, solo que sin que tú lo decidas y, si estás bajo el agua en ese momento, te ahogas en segundos. Jack tuvo suerte ese primer minuto, bastante suerte».
Pero ¿qué pasa con Rose? ¿No habría corrido ella su misma suerte?
«No, Rose estaba encima del agua y esa diferencia es todo. El agua roba el calor 25 veces más rápido que el aire a la misma temperatura. Rose perdía calor por convección, lentamente. Jack lo perdía por conducción. Es como comparar estar fuera de un congelador con estar dentro».
Jack tardó entre diez minutos y media hora en morirse. «Pierde la coordinación muscular fina, las manos dejan de responder, los brazos no le obedecen. ¿Sabes lo que significa eso? Que aunque hubiera encontrado la tabla antes, aunque hubiera querido subir, su cuerpo ya no podía; no era voluntad, era física«.
Además, la experta cuenta un fenómeno conocido como ‘afterdrop’, lo que zanja el tema definitivamente:
La sangre fría de las extremidades vuelve al núcleo del cuerpo y enfría los órganos vitales. Si Jack hubiera subido a la tabla en el último momento, probablemente hubiera muerto igual durante el rescate
Se cierra la disputa: el personaje de Jack, habiendo estado en el agua, habría muerto igual. Dejen de dar la vara, que así por lo menos sobrevivió una de las partes.