05/09/2026 21:48hs.
Huracán se llevó una victoria histórica de la Bombonera en un partido que tuvo de todo, incluyendo dos expulsiones, y donde no faltaron las polémicas. A Boca le anularon un gol en el PT, el Globo reclamó mano en el empate parcial de Milton Giménez y, como corolario, dos penales zonzos que terminaron inclinando la historia para el lado de Parque Patricios.
En la primera, si bien fue fino, había offside de Merentiel previo a lo que era el 1-1 de Milton Giménez. La cobró el línea y el VAR, después de trazar líneas, le dio la derecha al juez.
El empate de Boca llegó sobre el final de los 90 minutos, en una acción que también necesitó chequeo. Tras un tiro de esquina, el arquero Galíndez rechazó sobre el hombro de Giménez y la pelota terminó adentro del arco. Los de Huracán pidieron mano, el propio Milton reclamaba penal y el VAR no encontró ninguna imagen concluyente para anularlo.
El partido se fue al alargue y parecía que Boca se lo llevaba puesto con el envión de la gente, pero en poco menos de 10 minutos Di Lollo cometió dos penales increíbles: primero le arrastró el pie a Juan Bisanz dentro del área y después, también dentro del rectángulo, saltó a cabecear con la mano extendida a la salida de un corner. Esta no la vio Echavarria, el juez principal, quien cobró la pena máxima después de observarla una vez más en el monitor de campo.
Los dos goles de Romero para Huracán
Las dos expulsiones en Huracán
Huracán vivió un minuto de furia en el que terminó con dos hombres menos y pudo pagar carísimo cuando lo ganaba 3-1. Primero, Erik Ramírez, que había ingresado sobre el final en los 90 minutos, vio la roja directa a los 15 minutos del alargue por un terrible planchazo sobre Tomás Aranda.
Eso generó mucha bronca en Huracán ya que, apenas unos segundos antes, Ayrton Costa había cometido una falta similar -era clara expulsión- que no fue advertida por el árbitro Pablo Echavarría.
Por eso, Fabio Pereyra se fue encima del juez para reclamarle que no expulsó al jugador de Boca en la jugada anterior, pero su protesta fue muy vehemente y, como ya estaba amonestado, el árbitro le terminó mostrando la segunda amarilla. De esta forma, Huracán pasó a jugar con nueve jugadores en un minuto y, aunque Boca descontó, se llevó un triunfo inolvidable de la Bombonera.
Más allá de alguna confusión en sus ademanes durante el juego para marcar los fallos, hay que decir que Echavarría no supo gestionar bien las demoras del partido, sobre todo en el final caliente, y recuperó menos tiempo de lo que él mismo marcó en los dos tiempos suplementarios.



