Somos raros. Fútbol raro. En la Argentina, a los visitantes les cerramos las tribunas (y en algunos casos, a la prensa partidaria también) aunque -a su vez- les dejamos la cancha abierta para los batacazos. Puede ser por el particular formato de nuestros torneos desiguales; por la psiquis del jugador, que agranda al punto y achica a la banca; o porque somos esclavos de una realidad nacional: el hacer bien las cosas durante mucho tiempo tiene un rédito pequeño. Acá basta un golpe de suerte (o de desgracia) para echar a perder un semestre en 90 minutos, en 120′ o en una tanda de penales. Deporte sin garantías. Moralejas a elección cuando el castigo es más grande que el premio.
Habrá que poner la lupa en la llamada ‘ventaja deportiva’. De las ocho series de octavos a partido único, los anfitriones apenas ganaron un par en el tiempo regular (Argentinos en el DAM y Central en Arroyito) y River desde ‘los 12 pasos’. Afuera, en su Gargantini, quedó Independiente Rivadavia, el mejor de casi todos -porque no se enfrentó en la etapa inicial con otros 13 equipos- en manos de un Unión que se clasificó con lo justo a los Playoffs a pesar de sumar 15 unidades menos que la Lepra. ¿De qué les sirvió a los mendocinos haber ganado diez fechas? Ni hablar de Racing, que acabó 16° en la general, y en La Plata le picó el boleto a Estudiantes, el otro líder de grupo. Junto con Huracán, Tatengues y Académicos apenas habían conseguido cinco triunfos en 16 encuentros. Desde Colón 2021, con este actual sistema de disputa, que un #1 de zona no se cuelga la medalla.
Llevarse, a lo Canalla 2025, el título ‘Campeón de Liga’ por ser el máximo acumulador serial de puntos parece un premio consuelo. Para dar la vuelta (olímpica) con más honores, habrá que encontrarle otra vuelta (de tuerca) a la historia. Lindo el olorcito a sorpresa pero más reconfortante el aroma de lo justo. ¿Cómo mejorar? ¿Cómo hacerle un guiño a Dios y al Diablo sin ofender a nadie? ¿Partidos de ida y vuelta? ¿Visitante obligado a ganar? La taquicardia de cada definición está piola pero mucho más el equilibrio. No tiene que ver con favorecer al poderoso o quitarle ese toque de asombro a los mata-mata de esta rara modernidad futbolera. Es saber acomodarse a nuestra propia idiosincracia. Locales otra vez. Somos argentinos otra vez. Disfrutalo. No trates de entenderlo.
Los cruces de cuartos de final y cómo terminaron la fase regular del primer semestre en la tabla Anual
Río ( 4° en la tabla general, 29 puntos) – Gimnasia LP (10°, 26 pts)
Carreras ( 16°21 ptos) – Rosario Central (7°, 28 ptos)
Unión (15°, 21 pts) – Belgrano (9°, 26 pts)
Huracán (13°, 22 pts) – Argentinos (5°, 29 pts)

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