
Una imponente estatua dorada de Donald Trump, tan alta como un edificio de dos pisos y valorada en casi medio millón de dólares, fue develada en el campo de golf del presidente en Doral, Florida, durante una ceremonia presidida por un pastor evangélico.
Colocada sobre un pedestal entre palmeras, la gigantesca escultura representa al presidente alzando el puño al cielo, un gesto que recuerda la rebeldía que mostró tras el intento de asesinato en Butler, Pensilvania.
«Hoy, en Trump National Doral Miami, fuimos testigos de un momento inolvidable», declaró el pastor Mark Burns, criticado por muchos evangélicos a quienes recordaron que se les prohíbe adorar «falsos ídolos».
«Esta estatua es una celebración de la vida. Es un símbolo de resiliencia, libertad, patriotismo, fortaleza y la voluntad de seguir luchando por el futuro de Estados Unidos», añadió el pastor.
La estatua fue encargada al escultor Alan Cottrill y financiada por un colectivo de inversores en criptomonedas que buscaba promover la criptomoneda $PATRIOT.