
El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) implementó un cambio que impacta de manera directa en miles de médicos migrantes que trabajan o buscan ejercer en el país. Según informó The New York Times, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) confirmó que las solicitudes relacionadas con profesionales de la salud volverán a procesarse luego de semanas de incertidumbre.
La decisión implica que el gobierno retomará la emisión de visas, permisos laborales y otros trámites migratorios vinculados con médicos extranjeros. Sin embargo, especialistas en inmigración aclararon que la modificación no garantiza aprobaciones automáticas ni resoluciones inmediatas para los casos pendientes.
La actualización llega después de la presión ejercida por asociaciones médicas y organizaciones vinculadas con el sistema sanitario estadounidense. Un grupo de 20 entidades envió una carta al secretario de Estado, Marco Rubio, y al senador Markwayne Mullin, para advertir sobre el impacto que las restricciones podían generar en hospitales y comunidades vulnerables.
En ese documento, las organizaciones reconocieron que las autoridades federales tienen la obligación de reforzar controles migratorios y proteger la seguridad nacional. Sin embargo, plantearon preocupación por las consecuencias que las demoras podían provocar en un grupo reducido de personas sometidas a estrictos controles, como estudiantes de medicina, residentes y médicos extranjeros.
La doctora. Rebecca Andrews, presidenta de la Junta de Regentes del Colegio Estadounidense de Médicos, celebró la decisión de la administración federal y sostuvo que la medida permitirá retener a profesionales internacionales que cumplen un rol importante dentro del sistema sanitario.
Según datos citados por las asociaciones médicas, los graduados internacionales representan cerca del 25% de todos los médicos que ejercen en Estados Unidos. Además, una gran parte trabaja en áreas con escasez de profesionales de la salud o en comunidades médicamente desatendidas.
El debate sobre la continuidad de estos trámites tomó fuerza durante las últimas semanas debido a la incertidumbre sobre los permisos migratorios necesarios para iniciar residencias médicas y contratos laborales previstos para julio. Muchos hospitales dependen de profesionales extranjeros para cubrir vacantes en clínicas rurales, centros comunitarios y regiones con falta de especialistas.
A pesar de la flexibilización, abogados de inmigración advirtieron que el escenario todavía presenta dudas. CNN informó que numerosos médicos con expedientes pendientes aún no recibieron actualizaciones directas del gobierno federal sobre el estado de sus solicitudes.
Greg Siskind, abogado de inmigración radicado en Memphis, Tennessee, explicó que continúan vigentes distintas restricciones y suspensiones migratorias impulsadas por el gobierno federal. Por ese motivo, persisten interrogantes sobre la capacidad de las agencias para resolver todos los casos antes de fechas clave del calendario médico.
La suspensión de trámites también continúa para ciudadanos de 39 países considerados de “alto riesgo” por las autoridades estadounidenses. Entre ellos aparecen Venezuela, Afganistán e Irán. En esos casos, las restricciones sobre visas, permisos de trabajo y tarjetas de residencia siguen activas.
El cambio aplicado por Uscis representa un alivio parcial para hospitales, universidades y centros de salud que dependen de médicos extranjeros para sostener la atención en distintas regiones del país. Sin embargo, especialistas remarcan que todavía existe incertidumbre sobre los tiempos de procesamiento y sobre el alcance definitivo de la normativa.