
La Argentina completó en apenas 15 días las 333 toneladas habilitadas este año por la Unión Europea dentro de la cuota libre de aranceles otorgada al Mercosur para 2026, un hecho destacado públicamente por el ministro de Economía, Luis Caputo.
Detrás de esa operación estuvo Ovoprot International S.A., la firma presidida por Santiago Perea, tercera generación de una familia profundamente ligada al desarrollo de la industria avícola.
Fue fundada a mediados de los años 80, la firma se convirtió en la primera empresa del país dedicada a transformar el huevo en productos industrializados, un paso que marcó un antes y un después para la avicultura nacional y abrió la puerta a la exportación con valor agregado.
Hoy la compañía ubicada en Pilar volvió a quedar en el centro de la escena tras quedarse con la totalidad de la cuota de exportación de huevos hacia la Unión Europea libre de aranceles correspondiente al Mercosur para 2026.
“Venimos peleando y transitando esto hace como 20 años. Costó pero llegó un día”, señaló Perea a Clarín Rural al referirse al acceso pleno al mercado europeo.
La eliminación del arancel del 17,3% representa un cambio determinante para el negocio exportador. “Esto te da más precio”, explicó el empresario. Según detalló, sin esa carga arancelaria el valor del producto mejora aproximadamente entre un 15%-20%.
Actualmente, el huevo en polvo se comercializa entre 8 y 9 dólares por kilo en el mercado internacional, por lo que la quita de aranceles fortalece significativamente la competitividad argentina frente a otros proveedores globales.
“Esto es fundamental. Nos da mucha más competitividad. El costo argentino es muy alto, entonces esto es muy importante para desarrollarnos”, afirmó.
Argentina exporta en promedio unas 4.000 toneladas de huevo en polvo por año y cerca de la mitad tiene como destino la Unión Europea. El resto se distribuye entre mercados de América Latina y Asia.
Sin embargo, para 2026 las proyecciones son aún más ambiciosas. Perea adelantó que las exportaciones podrían alcanzar las 6.000 toneladas, impulsadas por la creciente demanda internacional y las mejores condiciones de acceso comercial.
El empresario también remarcó el impacto productivo que tiene esta actividad sobre toda la cadena agroindustrial. “Estas 4.000 toneladas que exporta Argentina equivalen a 72.000 toneladas de grano entre maíz y soja. Producimos proteína animal y le agregamos valor a los granos”, explicó.
La cuota otorgada por la Unión Europea forma parte del acuerdo comercial con el Mercosur y prevé un volumen total de 3.000 toneladas libres de aranceles para la Argentina, aunque con implementación gradual hasta 2031. Este año se habilitaron 333 toneladas y luego se irán sumando aproximadamente 500 toneladas adicionales por año.
Desde la Cámara Argentina de Productores Avícolas (CAPIA), entidad de la que también participa Perea, destacaron el trabajo conjunto realizado durante años para lograr el acceso a estas cuotas internacionales.
“Desde la cámara se ha hecho un trabajo importante para poder recibir todas estas cuotas que también son para cualquier país del Mercosur, pero en este caso nosotros capturamos todo el volumen”, sostuvo el empresario.
La expansión exportadora llega además en un momento de fuerte crecimiento para toda la industria avícola. Según datos de CAPIA, la producción nacional alcanza actualmente los 19.000 millones de huevos anuales y el consumo interno marcó un récord histórico en 2025, con 398 huevos por habitante, ubicando a la Argentina por encima de países tradicionalmente líderes como México.
El sector cuenta además con un parque de 62,7 millones de aves en postura y un elevado nivel de tecnificación, factores que permitieron responder rápidamente a la apertura de nuevos mercados internacionales.