
Una residente de Florida llamada Bettina Kretz llevó a cabo un proyecto de construcción que sería impensable para los constructores más conservadores. Desde el año pasado, la estadounidense ha visto cómo se construye la primera vivienda impresa en 3D del condado de Palm Beach Gardens, levantada por un brazo robótico con un equipo de apenas tres personas.
Kretz y la firma constructora a cargo del proyecto señalaron como una de las grandes innovaciones que las paredes de la casa se imprimieron capa por capa mediante un sistema automatizado, que sigue un plano digital cargado en la tablet de la mujer.
Para Enrique García, el propietario de Marcos Designs, la empresa constructora, este nuevo método podría transformar cuánto pagan las familias por una vivienda en el sur de Florida.
La televisora local WPTV informó que la construcción utilizó Sika, una mezcla de concreto que se endurece más que la mayoría de los materiales convencionales. García afirmó que la estructura tiene capacidad para resistir los fenómenos climáticos más severos de la región. «Florida tiene los códigos de construcción más estrictos de Estados Unidos, y esta casa fue construida como una fortaleza contra los huracanes«, indicó.
Florida es uno de los pocos estados de EE. UU. que reconoce la impresión de concreto como método de construcción válido, pero los funcionarios del condado desconocían la tecnología. Kretz tuvo que contratar ingenieros y arquitectos especializados para obtener los permisos correspondientes.
La propietaria precisó que, al consultar presupuestos con empresas de bloques de construcción tradicional, los costos resultaron aproximadamente el doble del material y el proceso de impresión 3D; aunque no detalló cuál fue la suma de dinero que invirtió.
Para Bettina, la tecnología supone un avance en comparación con las viviendas con estructura de madera o bloques.
Sin escuadras de albañiles: cómo levantaron una vivienda con solo tres personas y un robot
A diferencia de una obra convencional, que puede requerir decenas de trabajadores, esta vivienda se construyó con tres personas al mando de un solo robot. García explicó que la escasez de mano de obra calificada convierte a esta tecnología en una alternativa con potencial de expansión. «Definitivamente es el futuro. Es el camino a seguir ante la escasez de trabajadores, incluso de mano de obra especializada», afirmó.
Adam García, director del proyecto en Marcos Designs, indicó que la meta es hacer la tecnología accesible para más familias, aunque reconoció que aún quedan obstáculos por resolver. «La asequibilidad es el objetivo, pero estamos en proceso de llegar a eso. No somos todavía tan accesibles como podríamos ser«, precisó.
Kretz, quien describió su experiencia como la de una «conejilla de Indias» en el proceso de ajuste de la tecnología, impulsó un proyecto que sus promotores presentan como una respuesta parcial a la crisis habitacional en una región donde los costos de construcción y el riesgo de huracanes presionan a los propietarios de manera simultánea.
La pregunta pendiente solo la responderá el tiempo: si este tipo de construcción puede escalar desde un caso único hasta una solución de alcance más amplio para los propietarios del estado.