Con sus primeros indicios, el 2026 ya le había avisado a boca que sería un año complicado en materia de delanteros. Ya desde los amistosos previos, las bajas se sucedieron y la alternativa de recurrir a chicos de la Reserva derivó en la llegada de dos delanteros entre los tres refuerzos del mercado. Sin embargo, en las puertas del partido decisivo del primer semestre, el problema resurgió.
Por qué Edinson Cavani no estaba listo en aquel entonces ni tampoco ahora, en las puertas de un regreso frustrado por otro paso atrás en la recuperación de sus dolores lumbares. Porque el doble desgarro de Adán Bareiro le da una mínima chance pero sólo en el nivel de un posible milagro, y porque Miguel Merentiel también sufrió un problema muscular de cierta gravedadque como mucho le permitirá sentarse en el banco de suplentes.
Ante ese panorama, la única alternativa como centrodelantero es la de Milton Giménezaún en un nivel discutible para afrontar un desafío como el que tiene por delante Boca ante Universidad Católica. Y su compañero, de acuerdo a los ensayos que viene planteando Claudio Ubedaserá Exequiel Zeballoscon quien ya compartió una buena cantidad de partidos en el ataque del equipo.
Los antecedentes de la dupla para la final
Ya sea en un esquema con tres atacantes (mayormente con Merentiel completando) o bien como dupla, en total el Changuito y Milton jugaron juntos desde el arranque 16 partidos, con un saldo ampliamente positivo: en ellos, Boca ganó 13, empató dos y perdió solamente uno de ellos, el también decisivo ante Racing en la Bombonera por la semifinal del pasado Torneo Clausura.
En cuanto al aporte de cada uno, tampoco es despreciable, ya que mientras el 9 convirtió seis tantos en esos partidos, Zeballos (un jugador con menos gol, está claro) anotó dos, en los partidos que el Xeneize le ganó a Estudiantes y a River en el final de la fase regular del 2025, justamente los seis puntos que lo metieron definitivamente en la Copa que este martes intentarán sostener.
Esperan su turno
Mientras tanto, en el banco esperará su turno Ángel Romero y el siempre postergado Lucas Janson (quien a partir de todas las bajas de enero había tenido la chance de ser titular como centrodelantero), además de la chance de contar con los pibes, entre los que estará Leonel Floresel actual goleador del equipo de Mariano Herrón.
Además, quedó dicho, de las opciones en el terreno de lo milagroso de que Bareiro y Merentiel puedan aportar algo. Todo por la causa de un Boca que necesita ganar, y que (aún con menos) puede soñar hacerlo con una dupla que ya tiene rodaje.




