En una jornada que será recordada por mucho tiempo en el mundo del tenis, Juan Manuel Cerúndolo venció nada menos que a Jannik pecadornúmero 1 del mundo, en Roland Garros. En un desenlace increíble, el italiano tenía el partido prácticamente en el bolsillo, pero empezó a padecer problemas físicos y no se pudo recuperar. Así, el argentino ganó los siguientes tres sets y se adjudicó una remontada para la historia.
Sinner había ganado los primeros dos sets sin mayores inconvenientes y estaba 6-3, 6-2 y 5-2 arriba en el tercero, a un solo game de la victoria contra Cerúndolo (56° en el ranking ATP). A partir de ahí la debacle. Al mejor tenista de la actualidad le dejó de responder el cuerpo: perdió 15 puntos consecutivos y se puso 5-4 (0-40).
Al borde de perder el tercer parcial, el italiano empezó a masajearse las piernas. Caminó por la cancha, se hincó y se apostó contra uno de los carteles de publicidad, visiblemente afectado. La árbitra francesa Tourte se levantó de la silla para preguntarle cómo estaba y el italiano le dijo que estaba deshidratado: «Tengo ganas de vomitar». I ban poco más de dos horas de juego en el mediodía francés, con unos 33 grados de temperatura en París.
Sinner pidió médico
El italiano sufrió el calor y perdió con Juanma Cerúndolo (ESPN).
Sinner primero fue atendido por un fisio en el campo de juego y luego se fue varios minutos al vestuario para continuar el tratamiento. Volió a la cancha, solo para terminar de ceder el tercer ante Cerúndolo, 7-5.
Nuevamente pidió ser atendido el número 1° y, tras 9 minutos en la zona de vestuarios, perdió sin atenuantes por 6-1 y 6-1 los dos sets restantes. Sin respuestas, una vez más Sinner se vio afectado por este tipo de episodios que ya lo han complicado en otros momentos de su carrera.
Cerúndolo: «Tuve suerte, él merecía ganar»
«Es muy difícil para él, yo no podía ganar más de tres games por set. Me siento mal por él. Yo tuve suerte. Él merecía ganar en este partido, no sé bien lo que le pasaba, no sé si se estaba acalambrando o si era la presión, pero espero que se recupere pronto», indicó Cerúndolo tras el inesperado batacazo.
«Tuve suerte, obviamente puse lo mejor y traté de jugar mi mejor tenis, pero tampoco me voy a agrandar y decir cualquier cosa porque la verdad no le estaba haciendo más de tres games por set», agregó.
E insistió en que él trató de jugar de la mejor manera pero que sentía que todo se debía más a las molestias de Sinner: «Creo que se alacambró. Mi parte la hice bien pero no quiero decir ‘le gané’ porque fue un tema más de él, pero de mi parte cumplí».
«Le dije que sentía pena por él por la lesión de él, que ojalá se recupereque sin dudas había tenido suerte y él la verdad que es muy correcto, siempre es un señor, una gran persona. Siempre le deseo el bien porque es un fenómeno. Me saludó, me felicitó y me deseó suerte», concluyó.




