Deportivo Barracas no se podía permitir otra derrota. Cuando parecía que el encuentro ante Cambaceres podía ser el puntapié para un gran futuro, la caída por 3-1 ante Cañuelas cayó como un mazazo en el plantel Arrabalero. Y este partido contra Atlas aparecía en el horizonte como uno de esos que son obligatorios ganar. Así las cosas, el equipo del Goma Vidal fue mejor que el Marrón y se llevó un triunfazo que no solo otorga tres puntos, sino un alivio en la semana.
Es que claro, la travesía al Alfredo Arín, donde S portivo perdía 3-0 ante el Tambero y descontó en el último minutohabía impactado de manera muy negativa. Un equipo que no encontró respuestas en ninguno de los 90 minutos. En una muestra de carácter, a nte el equipo de Retamar fue una vuelta de página: peligroso desde el primer minuto, buscando juego asociado y haciéndose dueño de la pelota.
Se preveía que algún gol estaba al caer. Porque, pese a que el equipo local dominaba, Atlas era peligroso cuando atacabay de no ser por la humanidad de Ignacio Díaz Peyrous, su equipo podría haber llevado la desventaja en algún pasaje del encuentro. Muchas chances por lado, poca efectividad. Tanto así que el gol cayó a falta de cinco minutos. Jorge Rosas Quintero, central pero con alma de 4, se mandó al ataque, llegó a línea de fondo y el que interceptó el centro fue el lateral derecho, Julián Rodríguezque con una media vuelta la mandó a guardar e hizo delirar a todos los presentes en el Tres de Febrero.
Cañuelas y una victoria fundamental
Fénix recibía a Cañuelas en un escenario distinto a donde hizo de local durante todo el torneo: la cancha de Midland. El pasto sintético no fue rival para un equipo que viene dulce (solo perdió uno de los últimos ocho) y que se trepó hasta el podio de la divisional. Fue un contundente 2-0con goles de Thiago González Roca de cabeza y de Mateo Coyette. El Tambero le pisa los talones a los de arriba: tres puntos lo separan de Luján y seis de Lamadrid. La Zona A está bien picante.



