
«Se van a ir 15 jugadores». No es habitual escuchar una frase de semejante calibre de la boca del presidente de un club. Por la importante cantidad de salidas y por tratarse de un dato preciso en tiempos de mercado, Stefano Di Carlo sorprendió a todo Núñez aun cuando se esperaba un éxodo importante de jugadores. En un cambio de paradigma, en Río ya no se respetarán los tiempos de los contratos y los jugadores prescindibles deberán buscar una salida, un fuerte proceso que ya está en marcha y que llevó al pope millonario a lanzar una fuerte advertencia para aquellos que no logren emigrar en los próximos días.
El plan no tiene nada de secreto. Para el inicio de la pretemporada en Alicante, el Chacho pretende tener caras nuevas y a la vez trabajará con un grupo más reducidopor lo que a España sólo viajarán los que formarán parte de su reestructuración. De esta manera, buena parte del plantel que terminó el primer semestre del año no tendrá lugar en ese avión y la postura de Di Carlo es clara: o arreglan sus salidas o pasarán a formar parte del grupo de los borrados.
Durante la última reunión de Comisión Directiva que se llevó a cabo este jueves por la tarde en el Monumental, el presidente fue contundente al remarcar que todo futbolista no acepte salir y pretenda cumplir su vínculo a pesar de no formar parte del proyecto del DT será apartado y se deberá entrenar «doble o triple turno» sin tener contacto con sus compañeros. Una fuerte mensaje, distinto al de un 2025 en el que, por ejemplo, Federico Gattoni estuvo seis meses en el Camp moviéndose con un profe aparte hasta cumplir el contrato.
Mientras Pablo Longoria, flamante director deportivo, trabaja en ubicar a los descartados, de los 15 apellidos mencionados se filtró que Paulo Díaz, Giuliano Galoppo y Maximiliano Salas ya recibieron el llamado del español, mientras que Lautaro Rivero es candidato a ser vendido. Para Di Carlo, mantener bajo llave al resto de los involucrados les da margen para avanzar y además hizo hincapié en un aspecto clave relacionado al valor de los jugadores que se irán.
Bajar la masa salarial de varios contratos con nivel europeo es primordial para redireccionar esa cifra a la caja destinada a los nuevos refuerzos -puntuales y de élite- que pretende cerrar el club. Algunas grandes inversiones, como las de Salas y Castaño, difícilmente sean recuperadas, pero la idea es acercarse lo máximo posible a aquellos montos.
Entonces, ¿haber anunciado tantas salidas no les baja la cotización ante clubes que saben que buscarán a jugadores prescindibles? Ante ese interrogante planteado, Di Carlo habló de un perjuicio «nulo» porque «todos saben» los valores de los integrantes del plantel millonario.