Acababa de arrasar con la Trilogía del Dólar, pero eso no le libró de ser expulsado de un rodaje en 1969, cuando ya era conocido en todo el mundo

Con 96 años recién cumplidos, Clint Eastwood es una auténtica leyenda de Hollywood, aunque parece poco probable que volvamos a verle delante de una cámara como actor. La última vez que lo hizo fue en 2021, en Cry Macho, que dirigía él mismo, mientras que la última vez que actuó a las órdenes de otro director fue en el año 2012.
Aunque finalmente su carrera se bifurcó a la dirección, su verdadera pasión, Eastwood tenía un gran talento como intérprete, profesión en la que empezó a mediados de los años 50 con pequeños papeles. No sería hasta mediados de los 60 cuando se convirtió en una estrella gracias al éxito de la Trilogía del Dólar, pero desde entonces fue uno de las figuras más emblemáticas de Hollywood y nunca dejaría de serlo.
No obstante, eso no le libró de ser expulsado de un rodaje en 1969, cuando ya era conocido en todo el mundo por su trabajo como El Hombre sin nombre. Según contaría el mismo en una entrevista en 1974 con Brian Linehan, fue expulsado del set de La leyenda de la ciudad sin nombre tras no ser reconocido por el guarda de seguridad de la puerta.
Según contó, el guarda pensó que tenía un «aspecto sospechoso», porque fue con su propia limusina y bastante poco arreglado. Además, no aparecía en la lista de nombres que tenía el guarda, por lo que no se lo pensó dos veces y no le dejó pasar.
«Supongo que el guardia pensó: ‘¿Qué demonios? A mí me pagan igual’. El caso es que yo tenía una oficina en Universal -donde todavía la tengo hoy-, pero fui para allá para empezar La leyenda de la ciudad sin nombre. Yo conduzco una camioneta, y supongo que el guardia era de la vieja escuela y pensaba que un actor debía llegar en limusina o algo así.», recordó Eastwood.
Además, iba vestido como un vagabundo. Solo era un ensayo
«Llegué con la camioneta y el tipo me dijo: ‘Bueno, no tenemos su nombre aquí’. Yo le respondí: ‘Ya, pero se supone que debo estar en el escenario 21 en cinco minutos y me están esperando’. Y él insistió: ‘Pues no tenemos su nombre aquí’. Así que le dije: ‘Bueno, si no tienen mi nombre, está bien’. Di la vuelta a la camioneta y me regresé a mi oficina en Universal», continuó explicando Eastwood.
No tardaron en llamar a su despacho preguntando por él. «Alan Jay Lerner preguntando: ‘¿Dónde estás? ¿Dónde estás?. Y yo le dije: Pues no lo sé, yo estoy aquí en Universal, donde sí me dejan entrar, pero allá en Paramount no me permiten pasar. No sé cuál es el problema'», recordaba divertido sobre la situación.
Una anécdota divertida de la que nos encantaría escuchar hablar a aquel guarda que un día prohibió la entrada al mismísimo Clint Eastwood.