
La Selección de Túnez posiblemente haya vivido las 24 horas más agitadas que cualquier equipo experimentará en el Mundial 2026. Después de sufrir una dura goleada por 5-1 frente a Suecia en su estreno, la Federación Tunecina de Fútbol despidió con efecto inmediato a su entrenador Sabri Lamouchi y, de forma casi inmediata, ya anunció a su reemplazante. El elegido fue nada menos que Hervé Renard, un nombre difícil de olvidar en el recuerdo popular argentino por haber sido el entrenador de Arabia Saudita en aquella histórica victoria sobre la Selección Argentina en Qatar 2022.
La decisión fue oficializada este martes por la propia Federación Tunecina, quienes sin margen de especulación apostaron por la llegada de un entrenador con experiencia mundialista. Así, Renard tendrá apenas unos días para intentar cambiar la imagen de un seleccionado que quedó obligado a sumar en sus próximos compromisos ante Japón y Países Bajos.
De esta manera, Renard afrontará su tercera experiencia en una Copa del Mundo a sus 57 años. Ya había dirigido a Marruecos en Rusia 2018 y posteriormente a Arabia Saudita en la edición que tuvo a la Albiceleste campeona, donde escribió una de las páginas más impactantes de la historia reciente de los Mundiales. Aquel 22 de noviembre, su equipo derrotó 2-1 a la Argentina de Lionel Scaloni en Lusail, en lo que terminó siendo la única derrota en el camino hacia la obtención de la tercera estrella.
Lo llamativo es que, hasta hace algunas semanas, todo indicaba que Renard estaría presente en Norteamérica al mando de otra selección clasificada. Es que hasta mediados de abril supo ser el DT de Arabia Saudita, a quien había clasificado nuevamente a una Copa del Mundo. Sin embargo, la federación saudí decidió poner fin a su ciclo poco antes del comienzo del torneo y lo dejó fuera de la competencia. De repente, parecía que su historia tercera aventura mundialista había terminado antes de empezar, pero las vueltas del fútbol lo devolvieron al máximo escenario con el objetivo de ponerle paños frías a una crisis deportiva.
Lo cierto es que el desafío que tendrá por delante no será sencillo. Tendrá que darle un giro de 180 grados a un equipo que viene en caída libre desde antes del inicio de la Copa del Mundo, cuando fue aplastado 5-0 por Bélgica en un amistoso. Ahora, tras la nueva goleada sufrida ante Suecia, los tunecinos quedaron comprometidos en el Grupo F y obligados a en los dos compromisos que les quedan para aspirar, al menos, a clasificar como uno de los mejores terceros.
El primer partido para Renard será este sábado en Monterrey frente a Japón, mientras que luego cerrarán la fase de grupos ante Países Bajos en Kansas. El hombre que alguna vez amargó a la Scaloneta vuelve a escena con la intención de protagonizar otra sorpresa mundialista.