
La cancha de Deportivo Morón está inaugurando una nueva insignia. Se trata de un mural en homenaje al Indio Solari, quien falleció el 5 de junio en su casa de Parque Leloir que decora las paredes de la calle Yrigoyen. A lo largo de unos veinte metros, la obra atraviesa el legado del artista, con referencias a portadas de discos que publicó tanto con Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, como Luzbelito, Un baión para el ojo idiota, Oktubre y Lobo suelto, cordero atado, como en su carrera solista, con la tapa de El tesoro de los inocentes.
La imagen central es la cara del Indio con sus ya míticos anteojos de sol redondos, en los cuales se refleja la multitud de Oktubre flameando banderas de Morón. Este no es el único guiño al club que prestó su pared al equipo de arte público del municipio: también, aparecen el escudo y el gallo luciendo la corona de Patricio Rey. Todo eso sin mencionar que el mural está pintado en los colores del equipo.
El grupo de artistas a cargo de realizar la obra pertenece al equipo de arte público bajo la órbita de la Subsecretaría de Cultura del municipio. Está compuesto por Emmanuel Risso, Sergio Condori, Elizabeth Benitez, Santiago Lopez, Rodrigo Gimenez, Maia Caggiano y Matías De Brasi, y poco tiempo después de que los artistas publicasen el resultado en sus redes sociales, el mural se viralizó.
Si bien el equipo trabaja constantemente con instituciones y también cuenta con una agenda propia, “lo del Indio es algo que se nos impuso por la realidad; era algo que no teníamos planeado hacer”, comenta Emmanuel Risso, uno de los encargados de la realización del mural. Por esta razón, la resolución se dio rápidamente: una vez que consiguieron la pared, el trabajo se completó después de tan solo dos jornadas de ocho horas. Según comenta Risso, “al tener un funcionamiento desde hace tanto tiempo, también se tiene el trabajo muy aceitado. Nos acomodamos rápido y cada uno sabe lo que tiene que hacer y lo ejecutamos, entonces nos permite hacer los murales en un tiempo más acotado”.
A pesar de que el Indio ya se constituye como una identidad propia en las hinchadas de fútbol del país, la elección de la pared no está vinculada al club, sino que desde la Subsecretaría ya estaba vista porque era “prolija y grande”. Entonces, tras coordinar la realización de la obra, se buscó de qué manera se podrían incluir referencias al “gallo” en forma de agradecimiento al club.
En cuanto a las repercusiones dentro del público, Risso comenta que se dieron dos instancias en las que recibió comentarios por el trabajo. En primer lugar, mientras el equipo trabajaba en la calle, cuando las personas pasaban por el área de trabajo: “Al ser una cuestión más bien popular, como es el Indio Solari, prácticamente toda la gente que pasaba nos felicitaba, se sacaba fotos y demás ya durante el proceso”, asegura. También, por las reacciones en redes, donde los comentarios y el alcance de las publicaciones fueron masivos.
El Indio Solari dejó una marca en los vecinos del Oeste. Desde el día de su muerte, los fanáticos continúan recordándolo, ya sea con obras coordinadas por los municipios, o desde la propia acción individual y visitas a la puerta de su casa en Parque Leloir.