
La lasaña con carne picada es uno de los grandes clásicos de la cocina italiana que nunca falla. Cada capa combina salsa, pasta y queso para lograr una textura suave y un gratinado irresistible. Es una receta rendidora, sabrosa y perfecta para cualquier ocasión.
Calentar el aceite en una olla. Rehogar la cebolla y el ajo hasta transparentar. Incorporar la carne picada y cocinar hasta dorar.
Agregar el vino y dejar evaporar el alcohol. Incorporar el puré de tomate, el extracto, el orégano, el ají molido, el pimentón, el laurel, la sal y la pimienta. Cocinar a fuego bajo durante 30 minutos. Retirar la hoja de laurel.
La salsa blanca. Derretir la manteca en una cacerola. Agregar la harina y cocinar durante 1 minuto. Incorporar la leche de a poco, revolver constantemente hasta obtener una salsa espesa. Condimentar con sal, pimienta y nuez moscada.
Cocinar las hojas de lasaña según las indicaciones del envase (o frescas). Escurrir y reservar.
Cubrir la base de una fuente para horno con una capa fina de salsa de carne. Colocar una capa de placas de lasaña. Agregar salsa de carne, salsa blanca y mozzarella. Repetir el procedimiento hasta completar los ingredientes.
Finalizar con salsa blanca, mozzarella y queso parmesano rallado.
Hornear en horno precalentado a 180 °C durante 35 minutos, o hasta lograr una superficie bien gratinada.
Retirar del horno. Dejar reposar 10 minutos antes de servir.