Costa Esmeralda se convirtió en el primer barrio privado de la Argentina en implementar un ecosistema de seguridad inteligente, conectado y autónomo que combina la presencia de más de 100 guardias con inteligencia artificial, videovigilancia, drones autónomos, robótica y sistemas de respuesta ante emergencias.
El modelo fue desarrollado e implementado por Securion junto con IH Tech Labs, su centro de investigación, desarrollo e innovación, y fue presentado durante una jornada de la Comisión de Seguridad de la Federación Argentina de Clubes de Campo. Allí, referentes de seguridad de distintos barrios privados pudieron conocer el funcionamiento de las tecnologías y observar demostraciones en vivo.
La propuesta fue diseñada para un entorno de gran extensión, alta circulación y marcada estacionalidad, especialmente durante los meses de verano. La operación funciona las 24 horas e incluye control de accesos y porterías, recorridos interiores y perimetrales, prevención activa y personal capacitado para intervenir ante incendios, emergencias médicas, alarmas y otros incidentes.
El eje del sistema no está únicamente en la incorporación de dispositivos tecnológicos, sino en la integración de todos esos recursos dentro de una misma arquitectura operativa. De esta manera, la información obtenida por cámaras, sensores, sistemas de inteligencia artificial y dispositivos autónomos puede ser centralizada y utilizada por los equipos humanos para tomar decisiones y responder ante distintos eventos.
Una plataforma para conectar todo el sistema
Foto: SecurionLa Plataforma Verkada ocupa un lugar central dentro de la operación. El sistema permite visualizar, integrar y administrar desde un entorno unificado las cámaras, los dispositivos, las alertas y la información generada por las distintas soluciones desplegadas en el barrio.
La integración busca evitar que cada tecnología funcione de manera aislada. En cambio, los distintos sistemas aportan datos e imágenes a una red conectada, con mayor capacidad de análisis, trazabilidad y coordinación de las respuestas.
En este esquema, la inteligencia artificial puede analizar determinados eventos, los sistemas autónomos amplían la cobertura y la plataforma concentra la información necesaria para que los equipos operativos puedan intervenir.
Drones autónomos y vigilancia remota
Costa Esmeralda, en el Partido de la Costa, ofrece lotes, casas, departamentos y locales.Entre las tecnologías incorporadas se encuentra el Drone Autónomo Bee, un sistema aéreo capaz de realizar de manera autónoma sus despegues, patrullajes y aterrizajes.
El dispositivo cuenta con cámaras de alta definición y visión térmica, además de transmisión de video en vivo. Puede operar tanto de día como de noche y permite ampliar la cobertura de un predio de grandes dimensiones, especialmente ante alertas o situaciones que requieren obtener información en tiempo real.
El sistema también incorpora Sentinel, una solución de tecnología remota inteligente que combina cámaras, analítica e inteligencia artificial para realizar tareas de vigilancia activa, detectar situaciones de interés y generar alertas.
A este esquema se suma PLIX, una plataforma de visión e inteligencia artificial capaz de analizar imágenes en tiempo real, identificar eventos relevantes y convertir la información visual en datos útiles para la prevención y la toma de decisiones.
La integración entre estas soluciones permite vincular la detección, el análisis y la respuesta dentro de una misma operación.
Un robot para asistir en rescates en el mar
Por las características de Costa Esmeralda, el ecosistema también incluye herramientas específicas para la seguridad en la playa.
Una de ellas es un sistema de rescate robótico mediante una boya salvavidas operada de manera remota. El dispositivo permite trasladar rápidamente un elemento de flotación hasta una persona en situación de riesgo, mientras los equipos humanos de rescate se despliegan.
El objetivo es reducir el tiempo inicial de asistencia y ampliar las capacidades de respuesta en el agua.
El próximo paso: una embarcación autónoma para patrullar el mar
La próxima temporada de verano, Securion prevé incorporar el Buque Autónomo Lightfish, una embarcación no tripulada diseñada para realizar tareas de vigilancia, monitoreo y recopilación de información desde el agua.
Con esta incorporación, el ecosistema sumará capacidades autónomas en tres entornos: aire, tierra y mar. La embarcación podrá integrarse a la misma arquitectura conectada y aportar información al sistema central, complementando el trabajo del Drone Autónomo Bee, Sentinel, PLIX y las demás tecnologías desplegadas.
La incorporación de Lightfish representa una nueva etapa en la evolución del sistema, que busca que cada dispositivo funcione como parte de una red coordinada con la operación humana.
La tecnología como complemento de los equipos humanos
Foto: SecurionA pesar del despliegue tecnológico, el modelo mantiene a la presencia humana como uno de sus componentes centrales. La operación cuenta con más de 100 guardias de seguridad que trabajan junto con los sistemas de videovigilancia, inteligencia artificial, dispositivos autónomos y recursos de respuesta ante emergencias.
“La seguridad de Costa Esmeralda exige una mirada integral y una evolución permanente. Este ecosistema nos permite combinar la experiencia de los equipos en el terreno con tecnologías capaces de ampliar la cobertura, anticipar situaciones y brindar respuestas cada vez más precisas”, señaló Javier Mariotto, gerente de Seguridad de Costa Esmeralda.
La operación también contempla una estructura específica para la prevención y respuesta ante incendios, con guardias capacitados, vehículos, equipamiento y procedimientos adaptados a un entorno de gran extensión, con vegetación y una marcada variación en la cantidad de personas durante el año.
El desarrollo convierte a Costa Esmeralda en un caso de referencia para la aplicación de tecnologías autónomas e inteligencia artificial en la seguridad de barrios privados. Para Securion e IH Tech Labs, el proyecto forma parte de un modelo de innovación aplicada que busca integrar nuevas tecnologías a operaciones concretas, en lugar de utilizarlas como herramientas independientes.