
La leyenda del wéstern no terminaba de sintonizar con el nuevo Hollywood en los últimos años de carrera
Conocido por su carácter rudo e imponente, John Wayne no siempre tuvo la mejor de la fama en los sets de rodaje. Sin embargo, aunque a lo largo de los años algunos actores han compartido anécdotas sobre algunas de sus desagradables conductas, otros han hablado de su talento y de la seriedad y profesionalidad con la que se tomaba su trabajo de actor.
En cualquier caso, John Wayne es una figura que nunca pasó inadvertida y, casi 50 años después de su muerte, es una leyenda del cine western cuya vida sigue suscitando curiosidad e interés.
De ideas firmemente conservadoras, John Wayne nunca tuvo problema en compartir sus opiniones con libertad ni en criticar algunos de los cambios que venían con lo nuevos tiempos y que no casaban con su forma de entender ni la vida ni el cine. Bien conocida es la anécdota de que escribió una carta a Clint Eastwood, enfadado con la forma en que representaba el mito estadounidense.
Pero Eastwood no fue el único que en algún punto de su carrera se encontró con el desprecio de Wayne. También la entonces futura gran estrella de cine Gene Hackman, a quien calificó como «el peor actor de la ciudad».
Cuando Gene Hackman, fallecido el pasado año 2025 en tristes circunstancias a la edad de 95 años, empezó a trabajar como actor, John Wayne ya estaba en la recta final de su carrera. Y El Duque no terminaba de sintonizar del todo con el «nuevo Hollywood»: una nueva generación de actores y directores que desafiaban lo establecido y buscaban hacer cosas diferentes estaban comenzando a despuntar.
Que Gene Hackman era uno de los blancos de las críticas de John Wayne lo relataría la propia hija de la leyenda del western, Aissa Wayne, en su libro John Wayne: My Father -vía Collider-:
Gene Hackman no podía aparecer en pantalla sin que mi padre destrozara su actuación
Según Aissa Wayne, John Wane se refería a él como «el peor actor de la ciudad» y decía que era «horrible», aunque también añadía que si hubiera vivido más tiempo para ver más de su trabajo, «su opinión sobre el Sr. Hackman habría cambiado».
No hace falta decir que Gene Hackman acabaría siendo una auténtica leyenda en Hollywood y ganó dos premios Oscar a lo largo de su carrera: en Contra el imperio de la droga en 1972 y en Sin perdón, a las órdenes de Clint Eastwood en 1992.