
La cosecha de soja se encuentra en pleno desarrollo, asediada en algunas zonas por las lluvias, que no permiten su recolección. Pero en el interín de este proceso, las estimaciones productivas sufrieron cambios de consideración por parte de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BdeC).
En su último Panorama Agrícola Semanal (PAS), la entidad bursátil realizó una serie de ajustes en sus proyecciones: por un lado, redujo el área sembrada en 400.000 hectáreas hasta las 17,2 millones de hectáreas, como consecuencia de una actualización de un relevamiento satelital.
No obstante el recorte en la superficie implantada, la BdeC elevó la previsión de producción en 100.000 toneladas respecto a la semana pasado, por lo cual ahora se espera obtener un volumen de 48,6 millones de toneladas.
A pesar de la mejora en las previsiones, la estimación de producción continúa ubicándose 1,40% por debajo de la cosecha anterior, cuando se recolectaron 50,3 millones de toneladas.
Las razones que explican este aumento en la proyección productiva responde a los buenos rindes recolectados en soja de primera.
Con apenas el 10% del área recién trillada y con problemas en su progreso debido a las lluvias de las semanas anteriores, “la mejora en la oferta hídrica desde mediados de febrero sobre Córdoba, el oeste de Buenos Aires y ambos Núcleos ha impulsado los rindes de soja de primera por encima de lo esperado”.
Así, sobre el núcleo norte los rendimientos cosechados semanales promedian 39 quintales por hectáreas (qq/ha), mientras que en el núcleo sur alcanzan los 42 qq/ha, valores que se ubican por encima del promedio.
“Bajo este escenario, los rendimientos permiten compensar la caída del área y elevar la estimación de producción en 100.000 toneladas, alcanzando una nueva proyección de producción de 48,6 millones de toneladas”, sintetizó la BdeC.
Por otro lado, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) marcó que el avance de las labores de cosecha en soja alcanzó el 43% del área, marcando el mayor atraso de los últimos 10 años. «A esta altura debería haberse recolectado cerca del 80%», marcó la entidad.
Los mayores problemas se concentran en zonas más comprometidas por la sequía de principios de año y los excesos actuales, donde se combinan plantas con retención de hojas, rebrote, alta humedad de granos, imposibilidad de ingreso a los lotes y sectores bajos aún anegados.
En el centro-sur de Santa Fe, como en Cañada de Gómez, se está ingresando con condiciones de piso aún húmedo. Se suma que los granos no logran secar: los niveles de humedad están entre 15 y 17%.
En Pergamino se requiere al menos una semana de tiempo seco, con viento y bajas temperaturas, para normalizar el avance. “Se ven lotes, a los que parece faltar 15 días para cosechar, pero que en realidad ya se encuentran en condiciones de cosecha, afectados por estrés y retención de hojas”, indicó la BCR.
En Acebal, se reportan casos de desgrane y fuerte deterioro en la calidad, con presencia de granos verdes, dañados, manchados por hongos e incluso brotados, llegando en algunos casos a representar hasta el 50% de la muestra. “Estas situaciones generan importantes descuentos comerciales, agravados por la necesidad de secado debido a altos niveles de humedad”, concluyó la entidad.