
La venta de las acciones que posee la empresa estatal Energía Argentina (Enarsa) en la transportadora eléctrica Transener, está a un paso de definirse. Este martes se presentaban las ofertas económicas a las 10 en la plataforma ContrarAr, con una base de US$ 206,2 millones.
Central Puerto, la principal compañía privada de generación eléctrica en Argentina, cuyos accionistas están liderados por Guillermo Reca, ofertó US$ 301 millones.
Edenor, la distribuidora eléctrica de José Luis Manzano, Daniel Vila y Mauricio Filiberti, propuso abonar US$ 230 millones.
Un tercer grupo, liderado por los Neuss, Genneia (de los Brito) y Newsan, estaba habilitado para competir, pero su oferta no apareció inicialmente en la plataforma por problemas técnicos que no se habían resuelto pasadas las 10.55.
El proceso implica la compra del 50% de Enarsa en Citelec, sociedad que posee el 52,65% de Transener. Así, el paquete equivale a un 26% indirecto de la compañía que opera más de 12.000 kilómetros de líneas de alta tensión del país. Pampa Energía, de la familia Mindlin, conservará la mitad de las acciones de Citelec, sin ser el controlante pleno.
Se prevé que la adjudicación se concrete en junio.
La venta de las acciones de Citelec da por concluido un período excepcional en el que el Estado participó directamente en la actividad de transmisión y transformación de energía eléctrica y restablece el esquema previsto en el Marco Regulatorio Eléctrico, según el cual la prestación del servicio público de transporte debe ser realizada prioritariamente por el sector privado, bajo control y regulación estatal.
Transener es una pieza estratégica del sistema eléctrico porque opera la red troncal de transporte de energía, un negocio monopólico con ingresos regulados. Su objetivo contractual es la operación y el mantenimiento de la red, pero no la extensión de las líneas de alta tensión.
A nivel estructural, el Estado dejó de invertir en nuevas redes de transporte eléctrico en 2014, luego de un amplio despliegue en la década previa. Desde entonces, la demanda sigue creciendo a un ritmo en torno al 3% anual y son notorias las restricciones para sumar nueva oferta, sobre todo en energías renovables.