El clima en Núñez es de absoluta decepción. La reciente e increíble derrota frente a Belgranoresuelta en apenas cinco minutos, no solo extendió la racha de frustraciones que Río viene acumulando desde hace dos años, sino que volvió a poner el foco sobre Lautaro Rivero. El defensor, cuyo rendimiento ha mostrado una caída sostenida, fue protagonista de un error crucial: una mano en el área que Yael Falcón Pérez —respaldado por el VAR— sancionó como penal. Tras el gol de Uvita Fernández, el partido cambió de rumbo definitivamente y las críticas hacia el central se dispararon, recordando su falla similar en el último superclásico.
Esta situación derivó en una drástica medida por parte del futbolista ante el hostigamiento en plataformas digitales. Debido a las fuertes críticas y los pedidos de «fin de ciclo» por parte de la hinchada, Rivero decidió desactivar su cuenta de Instagram (@lautarorivero_03), dejando sin acceso a sus casi 330 mil seguidores. Este aislamiento virtual refleja el momento de tensión que vive el jugador, cuya relación con la gente atraviesa su momento más tenso.
El futuro de Rivero en River
Debido a la resistencia de la gente y su bajo nivel, existe una alta posibilidad de una salida de Rivero en inminente mercado de pases, aunque el zaguero zurdo de 22 años renovó contrato hasta diciembre de 2029 con una cláusula de 100 millones de dólares. Al ser una cifra de rescisión impagable, cualquier club que desee llevárselo deberá sentarse a negociar un monto formal con la dirigencia de River, que tiene en sus planes una probrable transferencia principalmente porque algunos clubes de Europa mostraron interés en el juvenil formado en la cantera de Núñez que explotó en la Primera cuando fue cedido a Central Córdoba de Santiago del Estero y regresó a River.

