Has visto la imagen de la condecoración de Sammy Davis mil veces, pero no lo sabías hasta ahora… ¡Porque la cara que le pusieron fue la de Tom Hanks! Un truco adelantado a su tiempo que bien le valió el Óscar a ‘Forrest Gump’
Reconozco que, cuando en 1995 Forrest Gump se llevó el Óscar a mejores efectos especiales, no entendía absolutamente nada. Al fin y al cabo, yo tenía once años y viendo lo espectaculares que eran La Máscara y Mentiras Arriesgadas, sus dos rivales, creía que debían ser las justas vencedoras. Años después, viendo cómo Robert Zemeckis montó su epopeya, es justo decir que se merecía, y mucho, el premio, por unos avances simplemente espectaculares.
Me dieron en el pompis
Uno de ellos fue el momento en el que Forrest recibe la medalla de honor por su heroísmo en Vietnam de manos del presidente Lyndon B. Johnson (que muchos no recuerdan pero duró en el poder de 1963 a 1969). Lo curioso es que esa imagen es real, pero dando la mano al presidente estaba otra persona: Sammy L. Davis, el que muchos han calificado como «el verdadero Forrest Gump».
Las imágenes que vemos en la película son las mismas que en la ceremonia de la medalla de honor a Davis, excepto que, claro, el militar no se bajó los pantalones para ver la herida de bala en el trasero. Darle, eso sí, le dieron: tuvo heridas en la espalda y, por supuesto, en «el pompis». De hecho, fue retirado del servicio activo por sus heridas, y después pidió al general Westmoreland que, en lugar de enviarle a casa, le permitiera estar con su unidad: acabó convirtiéndose en cocinero.
Paramount
A sus 79 años, Davis sigue vivo y ha utilizado su estatus de receptor de la medalla de honor para presentar su propio documental, celebrar los 100 años de los Boy Scouts o… apoyar a Donald Trump cuando se presentó a las reelecciones de 2024. Ya lo dijo su homónimo cinematográfico: tonto es el que hace tonterías.