Muchas veces dos imágenes conectan, como si se tratara de un hilo rojo, dos momentos especiales cromáticamente emparentados. Giuliano Simeone lo demostró a través de las redes sociales a través de un posteo con un mismo eje conceptual -el disfrute de lo que significa estar en la Selección– aunque desde dos facetas diferentes.
Dos “lindas experiencias” que el delantero de la Argentina combinó en su feed de Instagram para recordar cómo está vinculado al elenco nacional casi desde sus inicios.
“Linda experiencia”. Esas dos palabras digitalizadas por Simeón tienen un peso simbólico: poquito más de una década separó la primera publicación de julianolookeado como alcanzapelotas con el conjunto oficial de la Seleccióny el segundo, en el que eligió embeber aquella secuencia de JPGs como futbolista mundialista. Linda experiencia estar en un primer Mundial, nada menos.
El posteo de Giuliano
Simeone conectó con su pasado. Con aquel chiquito que había comenzado en el fútbol en la Argentina, que luego mudó su talento al exterior. Que creció. Que llegó a ser dirigido por su viejo como técnico en el Atlético Madridluego de sus experiencias en el Real Zaragoza y el Alavés, y que se estableció en un equipo exigente, con los estándares de tensión y sacrificio que Giuliano mamó desde casa.
Ahora ese esfuerzo parece valer la pena. Y se simboliza en esa imagen. Un niño feliz, un adulto con la misma sonrisa que con los flecos más largos pero la misma mirada brillante. Entusiasmado. Aquella vez con tener de cerca a sus ídolos. Ahora, por la posibilidad de compartir con uno de aquellos símbolos de mediados de la década del 2010 – Lionel Andrés Messi Cuccittini– una Copa del Mundo.
Con 23 años, este talento que ya acumula 11 partidos y un gol en la Mayor -a Brasil, en la histórica goleada 4-1 en el Monumental en 2025- se enfoca en su primera participación en un torneo oficial con la Selección Argentina. Ofreciendo su polifuncionalidad -puede jugar por fuera en el medio, también en ataque- y su enjundia como marcas registradas.
Pero también con esa sonrisa juvenil que lo destaca desde aquellos primeros tiempos en los que una Copa del Mundo era un sueño. Uno que está por cumplirle a aquel chico de la foto. El que está por salir a la cancha para disputar lo que todo chico desea hacer cuando empieza a jugar a la pelota. Salud.

