Un insólito gol en contra tuvo lugar en la Segunda División de Venezuela, en la derrota 5-1 de Real Frontera ante Ureña el sábado. Se lo hizo el propio arquero de RF, Sergio Avellaneda, de una forma difícil de entender.
Avellaneda recibió el pase de uno de los defensores, se frenó en su área y amagó a volver a tocar con su compañero. Entre amague y amague, uno de los delanteros rivales lo fue a presionar y tomó la decisión más extraña de todas: intentar una especie de pase pero en dirección hacia su propio arco que provocó el gol en contra que ponía a su rival Ureña, en ese momento, 2-0 en el marcador.
No hay forma alguna de comprender por qué Avellaneda tomó la decisión. Ni siquiera se puede argumentar que confundió a alguno de los alcanzapelotas que se encontraban detrás del arco con un compañero porque los jóvenes tenían una pechera fluor y sus compañeros camisetas bordó.
Después del gol en contra, pidió disculpas y fue a buscar la pelota al arco, al mismo tiempo que un compañero suyo se acercaba a darle ánimos.
Lógicamente, el tanto levantó todo tipo de sospechas. Hubo mucha bronca de los hinchas de Real Frontera en las redes sociales del club, pidiendo explicaciones por lo sucedido. Lo más mencionado fue, lógicamente, algún vínculo con alguna casa de apuestas.
A priori hay que decir que a Real Frontera los sponsorea, como sucede en muchos clubes del mundo, una casa de apuestas: Apuestas Royal.

