
Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia quedó a solo un paso de conseguir el segundo título en sus 36 temporadas de historia en la Liga Nacional de Básquetbol: a orillas del Mar Argentino, en el estadio Socios Fundadores, el conjunto chubutense derrotó 76-59 a Quimsa este jueves y tomó ventaja de 3-0 en la serie final del certamen.
Urgido después de las derrotas en los primeros dos juegos en su feudo, el conjunto santiagueño, dueño del mejor récord en la fase regular del certamen, salió muy decidido y, apoyado en una muy laboriosa defensa que le impidió desarrollar el juego de pases a su rival y en la capacidad anotadora del estadounidense Brandon Robinson (8), se llevó el primer cuarto por 18-14.
Sin embargo, la orientación del duelo cambió en el segundo parcial. El elenco chubutense ajustó su defensa, le cerró los caminos al cesto a su adversario (que pasó más de tres minutos sin poder anotar), se pasó mejor la pelota, fluyó más en ataque y elevó considerablemente su goleo. Eso le permitió no solo pasar al frente, sino también conseguir una ventaja de nueve puntos (39-30), que Quimsa apenas pudo reducir con un par de libres de Jerome Meyinsse antes del descanso largo.
Esa tendencia que había comenzado a marcarse en los segundos 10 minutos se afianzó notoriamente en el segundo tiempo, en el que el conjunto dirigido por Pablo Favarel impuso una superioridad notable. Ante un equipo muy errático y que no podía elaborar ofensivas claras, y conducido por Emiliano Toretta (7 puntos en ese tramo), el local solo permitió 12 puntos y se fue al último descanso con ventaja de 11 (55-44).
En el último segmento, y más allá de los arrestos de Sammie Freeman, Gimnasia jamás soltó el comando del juego y fue estirando su renta. Cuando faltaban poco más de tres minutos, Lucas Victoriano retiró a la mayoría de sus titulares del campo, dando a entender que la mirada ya estaba puesta en el cuarto partido. Sin acelerar en exceso, el Verde cerró el duelo con un lapidario 76-59, que además representó la más baja puntuación de Quimsa en toda la temporada (había marcado 61 en una derrota ante Boca el 21 de noviembre, cuando el equipo todavía era dirigido por Leandro Ramella).
Al igual que en el segundo encuentro en Santiago del Estero, la segunda unidad de Gimnasia hizo un aporte muy relevante: los más destacados fueron el chileno Sebastián Carrasco (14 puntos, 3 rebotes y 2 recuperaciones), el cubano Marcos Chacón (11 puntos, 5 rebotes y 5 asistencias) y Carlos Rivero (11 puntos, 7 rebotes y 2 asistencias). En Quimsa, Sammie Freeman registró 14 puntos y 4 rebotes.
El resultado de este jueves dejó al elenco santiagueño ante una misión que ningún equipo ha logrado: en finales al mejor de siete partidos, 10 veces un conjunto tomó ventaja de 3-0 y las 10 veces terminó consagrándose campeón. Gimnasia tendrá la chance de lograrlo el sábado, cuando se dispute el cuatro juego desde las 21 en el Socios Fundadores. Quimsa deberá ganar si pretende estirar la serie y llevarla nuevamente a su casa para un eventual quinto encuentro, que sería el miércoles próximo.