
Con el estreno de ‘Toy Story 5’ merece la pena echar la vista al pasado y ver que ‘Toy Story 4’ tenía otro final pensado para su protagonista muchísimo más cruel. No es que Pixar rehúse lo cruel, pero en este caso hicieron bien dulcificándolo
Aunque no somos pocos los que repetimos que Toy Story es la trilogía perfecta a la que después han ido añadiendo nuevas entregas, lo cierto es que estaremos sentados en el estreno de Toy Story 5, porque, al fin y al cabo, Pixar siempre sabe dar un giro a todas sus historias lo suficientemente emocional como para engancharnos. Eso sí, ¿no notasteis que al final de Toy Story 4, dentro de la amargura de dejar a Woody apartado del resto de juguetes, había una tuerca más por apretar? No era cosa vuestra.
No hay un amigo en mí
Realmente, al final de Toy Story 4, en Pixar originalmente tenían pensado algo muchísimo más cruel para Woody que, sin duda, habría cambiado por completo tanto su personalidad como la trama de Toy Story 5. En él, después de que todos los juguetes se hayan ido con sus dueños, Bo Peep abraza a Woody y entonces mira a una niña a la que había visto antes, dándose cuenta de una cosa: ella es la indicada. Vuelve a tener un hogar.
Woody responde «Andy, Bonnie… Todos estos niños. Estábamos ahí para ellos, pertenecíamos a ellos. Pero quiero que sepas que soy tuyo». Acto seguido, Bo le abraza diciendo «Y yo soy tuya, sheriff» antes de desaparecer. Un final que habría roto los corazones de todo el mundo y habría preparado una siguiente entrega lacrimógena. Honestamente, es un final mejor, pero absolutamente injusto con los personajes.
Habrá que ver lo que tienen preparado en esta quinta entrega donde parece que Jessie tomará el timón. Con que no vuelvan a destruirnos emocionalmente o a preparar de manera torticera un Toy Story 6 que huela a millones (y a viejo), me conformo.