Disfruta del silencio. Son las 11.22 AM. O’clock. Y la atmósfera homenajea a Depeche Mode: aunque hay alrededor de veinte periodistas de diferentes medios, entre británicos, españoles, japoneses y argentinos, el sonido ambiente está en mute. La quietud en torno a la víspera del entrenamiento de Inglaterra sólo se interrumpe por los cargueros que transitan las vías del ramal que cruza el río Missouri o los pisteros que aceleran por la East 63rd Street Trafficway.
«¡Huéspedes!». Los regadores automáticos se activan. Un cámara ibérico refunfuña: debe mover los equipos para evitar quedar empapado: la cinta que delimita la zona de la prensa con el campo está sobre la del lateral, por lo que el spray alcanza a todos. Carnaval. El carnaval.
De fondo, de una especie de carpa de trabajo salen Reece James y Declan Rice. Continúan Jordan Henderson con el short arremangado, mostrando su tattoo de la Champions en el muslo izquierdo. Jude BellinghamOllie Watkins y Bukayo Saka charlan. Delante, Harry Kane escucha. El preparador físico Hailu Theodrosformado en la Universidad de St Mary’s, en Twickenham, convoca al grupo, que entra al trotecito a la cancha. It’s showtime.
Porque de repente un equipo de audio entra en modo on. Y los decibeles de la música suben conforme los futbolistas de Inglaterra ingresan a la cancha principal del predio de entrenamiento del Sporting Kansas City. Una innovación de Thomas Tuchel para darle clima y energizar con un ambiente power los trabajos de una de las candidatas a ganar el Mundial. La que se prepara para enfrentar a Croacia en uno de los partidos más atractivos de la fecha de bautismo.
El origen de plan musical
Según le confiaron a Olé desde el staff inglés, los equipos de sonido para musicalizar los trabajos comenzaron a utilizarse para la previa de esta Copa del Mundoen la preparación previa que se realizó en la cálida West Palm Beach, en Florida. Quizás influenciado por su pasado vinculado a la música cuando trabajó en un bar, el Radio Barth, en la Rotebühlplatz de Stuttgart, mientras estudiaba Administración de Empresas.
En aquella vieja tienda de música en la que un joven Tuchel ganaba unos marcos por las noches, local que había corrido riesgos de ser demolida antes de ser transformada en local de bebidas, floreció el hip-hop y el rap. Algo de eso caló: la tracklist que hace sonar el masajista Joel Harris, ex profesional del Arsenales una mezcla de ritmos punchi con giros de aquellas penumbras alemanas. Noni Madueke, el DJ del vestuario, ahí no tiene influencia: corre a la par del grupo.
Todos siguen a Theorodos. Es fácil distinguir cuál es el PF: es quien guía los ejercicios de un plantel altísimo. Son torres de 1,85 en promedio, que van de los 2,01 metros del central Dan Burn -del Newcastle- al 1,78 de Saka. Y en medio de ellos, Kane. El killer de 32 años del Bayern Münich que ya intentó quedarse con la corona en 2018 -quedó 4° en Rusia; perdió en semifinales ante Croacia- y en 2022, cuando Francia lo eliminó en cuartos de final.
El centrodelantero que completó su temporada con 61 goles anotados en 51 partidos y que sonríe cuando hace hombro con hombroque toca al pie con cara interna en el loco. Que se acerca a los asistentes técnicos y respeta cada indicación con la humildad de quien no hace alarde de su estatus.
Los trabajos abiertos a las lentes de las cámaras y smartphones incluyen forcejeos para potenciar el rigor en los duelos, piques, ejercicios de reacción y rondos. En paralelo, los arqueros Jordan Pickford, Dean Henderson y James Trafford trabajan en el arco que da a la avenida, entre muñecos gigantes de color azul, parecidos a los que en los 2000 te anunciaban dónde había un estacionamiento o un lavadero de autos.
“¡Two minutes!”. La advertencia hace que los camarógrafos y fotógrafos activen el modo Transformers y guarden todo más rápido en lo que Optimus Prime se convierte en el Camaro de Megan Fox.
Todo en el mismo respetuoso silencio, sólo decorado por el ritmo de fondo. La playlist de una Inglaterra que cuenta con una base formada en la Premier League, la mejor liga que pueda verse en la faz de la Tierra. Un plantel que con Tuchel intentará dar ese paso adelante que se le negó a Gareth Southgate. Que tiene ambición. Porque no puede tener suficiente.




