
Tercera ola de frío del año. Igual número de interrupciones en el abastecimiento de GNC en estaciones de servicio del área metropolitana o del interior bonaerense. La distribuidora Camuzzi Gas Pampeana dispuso un nuevo corte en el suministro de gas a algunas estaciones de servicio del territorio bonaerense para los comercios alcanzados por contratos “interrumpibles”.
De esta manera, y desde el domingo, en los expendios de la mayoría de las playas de la región de la La Plata se observan largas colas de automovilistas que buscan recargar combustible.
Como ocurrió hace poco más de dos semanas, con otro fenómeno climático de bajas temperaturas, más de 30 centros de expendio de La Plata, Berisso y Ensenada -en esta región- no pueden ofrecer el producto. Según un listado que pudo constatar Clarín, en cuatro locales todavía se puede cargar gas para los autos.
Desde la empresa informaron que el corte empezó el domingo luego de que se registrara un aumento de la demanda de gas en los domicilios por el frío . La decisión afecta a toda el área de concesión de Camuzzi, es decir, a todos los municipios del interior bonaerense. Por eso también se registran restricciones en Mar del Plata, Magdalena y también en localidades del sur provincial.
Si se cuenta el episodio de abril que afectó al conurbano y algunas firmas radicadas en la Ciudad de Buenos Aires, ya es la tercera vez en el año con restricciones en el abastecimiento de gas. El invierno aún no comenzó. Los operadores del sector energético estiman que estos episodios se podrían repetir.
Por ahora, ni la industria ni los hogares registran inconvenientes, explicaron desde Camuzzi. Pero los taxistas y remiseros o conductores que usan los autos como transporte público de aplicaciones son los más afectados. Se registran colas en varias localidades de la provincia.
A fines de abril, una ola de bajas temperaturas estresó el sistema gasífero y obligó a aplicar restricciones en la venta de gas natural comprimido (GNC) en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). La decisión fue entonces de las distribuidoras Naturgy BAN y Metrogas.
En estos casos el consumo residencial tiene prioridad en el esquema de abastecimiento. Con temperaturas en descenso, la demanda de los hogares crece de manera acelerada y obliga a redireccionar el fluido hacia ese segmento. Ahí es donde se relegan los contratos interrumpibles, los primeros en ser limitados ante contingencias.
Las ventas de GNC en las estaciones de servicio con modalidad «firme» pagan más caro el gas a cambio de tener una garantía de suministro. Por el contrario, la modalidad «interrumpible» ofrece precios más baratos, pero sin certeza de abastecimiento.
La aplicación de la medida está a cargo de cada estacionero. Vender por encima del volumen de gas contratado en «firme» implica abonar una multa del valor de un litro de nafta súper por cada metro cúbico vendido en exceso.