La clasificación de México a los octavos de final del Mundial 2026 no solo dejó celebraciones dentro de la cancha, sino también una situación inusual fuera de él. Horas después de la victoria 2-0 sobre Ecuadorlos integrantes del plantel recibieron relojes de lujo como regalo por el triunfo, aunque la historia tomó un giro inesperado cuando los futbolistas decidieron devolverlos.
El responsable del presente fue el influencer estadounidense Esteban De Leonardismás conocido en redes sociales como Steve Will Do It. El creador de contenido celebró la clasificación mexicana con una iniciativa propia que rápidamente llamó la atención. Sin embargo, nada terminó como esperaba.
México recibió relojes de lujo, pero los devolvió para evitar multas de la FIFA
Según mostró el propio influencer en redes sociales, había apostado dos millones de dólares a una victoria de México frente a Ecuador. El resultado le permitió obtener una ganancia aproximada de 1,12 millones de dólarescifra que decidió utilizar parcialmente para premiar a los jugadores con relojes como muestra de apoyo y admiración por la actuación.
No obstante, el gesto encendió alarmas. La fifa mantiene estrictas regulaciones sobre obsequios, incentivos y beneficios recibidos por jugadores y miembros de las delegaciones durante sus competiciones. De hecho, el organismo busca evitar cualquier situación que pueda interpretarse como una recompensa externa no autorizada, incluso cuando no exista una intención indebida detrás del regalo.
La SNM informa que de común acuerdo nuestros jugadores decidieron regresar al creador de contenido, @stevewilldoit los relojes que por iniciativa propia les había regalado.
— Selección Nacional (@miseleccionmx) 3 de julio de 2026
Ante ese escenario, y de común acuerdo, los futbolistas mexicanos optaron por devolver los relojes. La medida fue tomada para evitar cualquier posible inconveniente reglamentario y mantener al seleccionado alejado de eventuales multas o sanciones deportivas en pleno desarrollo de la Copa del Mundo.
La decisión también fue interpretada como una muestra de prudencia por parte del grupo dirigido por Javier Aguirre. Con el equipo enfocado en los octavos de final y en continuar su camino en el torneo, el plantel prefirió cerrar rápidamente una situación que amenazaba con desviar la atención del aspecto futbolístico


