
El Gobierno nacional avanzó con una nueva medida de desregulación para la industria frigorífica. A través de la Resolución 592/2026 publicado este martes, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) eliminó la obligatoriedad de que los establecimientos habilitados cuenten con un director técnico, un requisito previsto en el Reglamento de Inspección de Productos, Subproductos y Derivados de Origen Animal.
La decisión fue destacada por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, quien resumió el alcance de la medida con una frase publicada en su cuenta de X: «Chau gastos en frigoríficos».
Según explicó, la resolución firmada por la presidenta del Senasa, María Beatriz «Pilu» Giraudo, elimina una obligación que había quedado desactualizada frente al actual esquema de control sanitario.
CHAU GASTOS EN FRIGORÍFICOS. La Resolución 592/2026 de SENASA, con firma de @PiluGiraudo elimina la obligación de que cada frigorífico o planta de faena tenga, sí o sí, un “Director Técnico”. Una obligación redundante, porque la responsabilidad por la inocuidad de lo que producen… pic.twitter.com/xcwjnYRUbG
— Fede Sturzenegger (@fedesturze) July 8, 2026
«Cada frigorífico o planta de faena tenía que contar, sí o sí, con un director técnico. Era una obligación redundante, porque la responsabilidad por la inocuidad de lo que producen ya es del establecimiento por ley y, además, existe habilitación y fiscalización oficial permanente. En otras palabras, el director duplicaba lo que ya hacía el inspector del Senasa«, sostuvo el funcionario.
Desde el organismo sanitario explicaron que la actualización normativa responde a la evolución del sistema oficial de control higiénico-sanitario y a la consolidación de las responsabilidades previstas en la legislación vigente.
En ese sentido, señalaron que las garantías de inocuidad de los productos de origen animal se sustentan actualmente en un sistema integrado que comprende la habilitación de establecimientos, la fiscalización oficial permanente, la implementación de procedimientos documentados, los sistemas de autocontrol y la responsabilidad directa de los operadores de la cadena agroalimentaria.
De esta manera, el Senasa modificó el Reglamento de Inspección de Productos, Subproductos y Derivados de Origen Animal, aprobado por el Decreto 4238/68, con el objetivo de adecuarlo a la evolución del sistema oficial de control, fortalecer un modelo basado en la responsabilidad de los operadores y acompañar los avances tecnológicos registrados en la producción de alimentos.
El organismo remarcó además que la medida se enmarca en la Ley 27.233, que declara de interés nacional la sanidad y la calidad agroalimentaria y establece que la responsabilidad primaria e indelegable de garantizar la sanidad, la inocuidad, la higiene y la calidad de los alimentos recae sobre los actores de la cadena productiva.
Para Sturzenegger, la eliminación de esta exigencia tendrá un impacto económico positivo para la actividad. «Bajar gastos innecesarios que impone el Estado es lo que va a permitir que los precios bajen en términos reales; en otras palabras, que el salario rinda más», afirmó.
El ministro agregó que este tipo de regulaciones representan sobrecostos que afectan la competitividad de la economía. «La diferencia entre los países ricos y los pobres es que los pobres están llenos de estos sobrecostos y restricciones que solo nos empobrecen. Por eso el presidente Javier Milei nos conmina a correr al Estado todo lo posible«, expresó.
Asimismo, indicó que la eliminación de esta obligación surgió a partir de planteos realizados por productores, frigoríficos y organizaciones del sector, tanto en reuniones de trabajo como a través de la plataforma oficial «Reportá la Burocracia».