
A lo largo de más de una década, un hombre de Reino Unido, de 40 años, abusó sexualmente de su pareja, para lo cual se valió de la aplicación de drogas incapacitantes.
Recientemente, admitió su culpabilidad frente a la justicia, y todo indica que recibirá una dura sentencia.
El caso, que recuerda al de Gisèle Pelicot, se suma a otros del estilo que están siendo investigados en el país.
Con el objetivo de proteger la identidad de la víctima, que tiene derecho al anonimato de por vida, el nombre del abusador sexual no se ha revelado.
Sin embargo, se sabe que este martes 14 de junio, ante el Tribunal de la Corona de Northampton, se declaró culpable de 32 delitos sexuales cometidos durante más de una década contra su novia, mientras esta se encontraba drogada e indefensa.
En detalle, el hombre admitió su responsabilidad en 12 cargos de violación, 14 de agresión sexual con penetración y 6 de agresión sexual.
«La fiscalía sostiene que todos estos delitos se cometieron mientras la víctima había sido drogada y se encontraba aturdida», declaró la fiscal del caso, Alexandra Felix.
Aún peor, la justicia sostiene que diez de los crímenes, cometidos entre enero de 2014 y septiembre de 2025, se perpetraron «junto con una persona desconocida». Además, el abusador grabó algunos de los ataques.
El juez de la causa, David Herbert, dijo al hombre que «es inevitable una pena de prisión muy sustancial» y precisó que considerará «si es apropiada una cadena perpetua«. La etapa de la sentencia está prevista para el 18 de septiembre.
Este caso se trata del más reciente semejante al de Gisèle Pelicot, la mujer francesa que fue drogada y violada durante casi una década por su entonces esposo Dominique junto a desconocidos.
El hecho se enmarca en una investigación más amplia de la Agencia Nacional del Crimen (NCA, por su sigla en inglés) sobre redes de agresiones sexuales facilitadas por el uso de drogas y coordinadas a través de internet. Según el organismo, algunos agresores aprovechan la confianza existente en las relaciones de pareja para cometer este tipo de delitos.
Actualmente, están en marcha en Reino Unido múltiples investigaciones sobre supuestos casos de sumisión química a parejas.
En enero, un británico se declaró culpable de drogar y violar a su exesposa durante 13 años, y otros cinco hombres fueron también acusados de delitos sexuales contra la mujer.
La víctima de este caso, Joanne Young, renunció a su derecho al anonimato, un gesto similar a la histórica decisión de Gisèle Pelicot.
Asimismo, en Stockport, noroeste del país, el esposo de una mujer que presuntamente fue drogada y agredida sexualmente será juzgado en septiembre junto con otros 12 hombres, acusados de participar en los abusos sexuales.