El director intentó escapar una sombra alargada para adaptar ‘La odisea’, pero carecía de lógica

Uno pensaría que a Christopher Nolan le quedarían pocos retos que dominar tras una trayectoria llena de éxitos a todos los niveles. Varios de los mayores éxitos comerciales del cine reciente, algunas de las películas de ciencia ficción más influyentes del siglo y hasta respeto académico consiguiendo una importante cantidad de Oscars con Oppenheimer.
Aun así, había un reto mayor, y era llevar al cine La odisea, uno de los relatos canónicos por antonomasia. Una empresa ambiciosa como pocas ante la cual el director quería evitar distracciones, e incluso cegarse a sí mismo con sus propios éxitos pasados. Tenía que alejarse de lo que había logrado para centrarse en lo importante.
Oscars escondidos
Un día su hijo estuvo de visita por su casa y se acercó al despacho de su padre para verle trabajar. Allí se dio cuenta de un detalle significativo: Christopher había guardado todos los Oscars que había ganado por su increíble biopic del creador de la bomba atómica, interpretado por un Cillian Murphy que también había sido galardonado.
Preguntado por su hijo sobre donde se encontraban sus merecidos reconocimientos por su trabajo, Nolan le explicó por qué los había guardado: “Estoy intentando escribir un nuevo proyecto y, si tuviera unos Oscars ahí en la estantería, ya sabes, imagínate lo abrumador que sería eso”. En su cabeza, tenía toda la lógica del mundo.
Nolan detalló esta anécdota en una entrevista con la BBC News, y también la respuesta que le dio su hijo a semejante explicación: “Pero no ganaste ninguno por escribir”. Da igual que seas el director de más éxito del momento o te inunden a Oscars, porque siempre puedes contar con que tu hijo te va a poner en tu sitio.