Una joven de nombre Karen, exnovia de Gonzalo Moralesdelantero de Carpas Centralesdifundió en su cuenta de Instagram imágenes de su cuerpo herido y apuntó al futbolista como responsable, por violencia de género. Posteó en extenso texto en el que entre otras acusaciones asegura: «Durante meses fui víctima de violencia física, psicológica y verbal».
Según ella, «la denuncia ya está hecha». Pero no aclara a si se refiere al posteo o si ya comenzó un proceso judicial contra el Toro, quien el domingo metió el gol del Guapo, el de la victoria 1 a 0 ante Río en el Monumental. Además, contó que cuando quiso denunciarlo recibió amenazas de la familia. Y que la convivencia se terminó «ayer».
Junto con las fotos de las heridas, también mostró capturas de chats de WhatsApp. Una de un intercambio con Morales, en el que le comenta que la agredió, y otra supuestamente con la madre del jugador, quien le pide disculpas por la violencia de su hijo.
El las stories archivadas, hay una foto de Karen y Gonzalo juntos en Cancún, de seis semanas atrás.
El texto que posteó la mujer
Nunca imaginé tener que hacer público algo así. Me cuesta muchísimo escribir estas palabras y todavía siento miedo, vergüenza y dolor.
Pero entendí que el silencio solo protege a quien ejerce la violencia, nunca a quien la sufre.
Durante meses fui víctima de violencia física, psicológica y verbal por parte de quien fue mi pareja hasta ayer que convivíamos, 𝗚𝗢𝗡𝗭𝗔𝗟𝗢 𝗠𝗢𝗥𝗔𝗟𝗘𝗦, futbolista de 𝗕𝗔𝗥𝗥𝗔𝗖𝗔𝗦 𝗖𝗘𝗡𝗧𝗥𝗔𝗟.
Viví situaciones que jamás pensé que iba a soportar: me agarró del pelo, me ahorcó, me golpeó con piñas y patadas hasta dejarme días sin poder caminar, y me amenazó diciéndome que no iba a salir viva de su camioneta. Iba a entrenar y me encerraba en la casa con llave por qué tenía miedo que me vaya y lo dejé.
Cuando quise denunciarlo, también recibí amenazas de su familia. Me decían que “con plata se arregla todo”, que nadie me iba a creer y que, si denunciaba, me iban a venir a buscar. Ese miedo hizo que tardara en animarme a hablar.
Nadie tiene derecho a humillar, manipular, controlar, golpear o amenazar a otra persona.
Hoy la denuncia ya está hecha. Comparto esto porque no quiero seguir callando y porque deseo que ninguna otra mujer tenga que pasar por lo mismo. Pedir ayuda no es un signo de debilidad; es el primer paso para salir de la violencia.
Hoy elegí hablar. Y ya no tengo miedo de contar mi verdad.








