
El video lo dice todo. En él se ve a un cocodrilo trepando por el mostrador del restaurante de un hotel como si estuviera en su hábitat de toda la vida. Los empleados y los huéspedes no lo podían creer.
Sucedió en el buffet del A’zambezi River Lodge, un hotel 4 estrellas cercano a las Cataratas Victoria, en Zimbabue. El video fue compartido por el propio lugar en sus redes sociales.
John Richards, un turista británico que presenció la extraña aparición, dijo al UK Times que el animal entró al restaurante desde el río Zambezi. “Los camareros nos contaron que había entrado como si fuera un cliente que ya había pagado su cuenta y que, al no encontrar mesa, preguntó en recepción y, al no ver a nadie, intentó trepar por encima de ella para entrar en las cocinas”.
El cocodrilo de Nilo, uno de los más grandes y peligrosos de África, se acomodó en la barra del buffet y se quedó allí mientras los comensales le sacaban fotos. Luego se sentó en un sillón y salió “tranquilamente” a la terraza donde están todas las mesas. “Como no había comida en el menú, se acomodó en una fuente de agua en la parte delantera, donde parecía estar contento”, detalló el turista.
Enseguida, los guardabosques y expertos en vida silvestre llegaron al lugar con cuerdas y lonas y se lo llevaron atado al río Zambeze, lugar al que lo devolvieron.
Luckmore Saful, portavoz de la Autoridad de Parques y Vida Silvestre de Zimbabue, informó: “El cocodrilo del Nilo provenía del cercano río Zambeze y fue inmovilizado de forma segura por nuestro personal, trasladado y liberado de nuevo en el Zambeze sin peligro. No hubo heridos ni daños materiales. No es inusual que los cocodrilos se desplacen a tierra firme, especialmente porque este incidente ocurrió dentro del área de distribución y hábitat natural de la especie”.
El portavoz del hotel, Pride Khumbula, destacó que la proximidad del alojamiento a la fauna salvaje no es casual, sino parte de la identidad del lugar, que “celebra la coexistencia en lugar de la separación”.
“No es la primera vez que la fauna silvestre se adentra en las inmediaciones, y nuestro equipo experimentado está bien capacitado para responder de manera apropiada y eficaz en situaciones como la ocurrida en este caso”, detalló.
El cocodrilo del Nilo (Crocodylus niloticus) es uno de los reptiles más grandes del mundo y el mayor cocodriliano de África. Puede alcanzar cerca de 6 metros en los ejemplares más grandes, aunque el tamaño promedio de los adultos suele rondar los 5 metros o menos. Habita en ríos, lagos, pantanos y humedales de África subsahariana, además de zonas del valle del Nilo y Madagascar.
Se trata de un depredador ápice, es decir, ocupa la cima de la cadena alimentaria en muchos ecosistemas acuáticos africanos. Su dieta es carnívora y muy variada: consume peces, aves, reptiles y mamíferos, y caza sobre todo al acecho, aprovechando su fuerza, velocidad en el agua y una mordida extremadamente poderosa.
National Geographic destaca que es un cazador oportunista, mientras que fichas zoológicas especializadas remarcan que puede capturar desde presas pequeñas hasta animales mucho mayores.
Aunque su imagen suele asociarse solo con agresividad, el cocodrilo del Nilo también presenta conductas de cuidado parental poco comunes entre los reptiles.
En los crocodílidos, la madre protege el nido, ayuda a las crías al nacer y puede transportarlas en la boca hasta el agua; después sigue vigilándolas durante sus primeros meses de vida. Ese comportamiento ha sido documentado en fuentes zoológicas y estudios sobre comunicación entre crías y madres en crocodilianos.
En términos de conservación, la UICN lo lista globalmente como especie de “preocupación menor” (Least Concern), aunque advierte que en algunas regiones enfrenta amenazas como la pérdida de hábitat, la presión humana sobre los humedales y los conflictos con personas.
Es, además, una de las especies de cocodrilo más conocidas por su interacción peligrosa con humanos en ciertas áreas, lo que alimentó tanto su fama como los esfuerzos de manejo y conservación.