Parece lejano, pero la base para soñar es la actualidad, que -pese a que futbolísticamente no cambió- de a poco lo va alejando de Santos. Y si bien Neymar no se quedará sin ofertas si llega a quedarse sin club, la opción de una posible llegada a Boca puede empezar a crecer. Por los amigos que lo esperan en el plantel, por el desafío que supone y porque de tan fuerte que sería el rebote de la noticia, ya empezó a retumbar.
Así al menos se desprende de lo que fue este lunes en distintos medios, sobre todo europeos, que dieron cuenta de la información que consignó Olé este domingo, en cuanto a que la chance de que el astro se pueda poner la azul y oro para completar la Copa Libertadores.
Un problema en puerta
La novedad más saliente en estas horas, sin embargo, tuvo que ver con el conflicto que se suscitó en cuanto Robinho Jr. denunció que Ney lo agredió durante la práctica de Santostras lo cual el hijo del delantero que enfrentó a Boca en la final de la Copa Libertadores 2003 -hoy preso- decidió denunciarlo internamente en el club.
Según Robinho Jr., Neymar «profirió insultos ofensivos», lo hizo tropezar y le pegó «una violenta bofetada en la cara». Esto, como consecuencia de que Ney no se bancó que el joven lo gambeteara en la práctica. La prensa paulista había informado que hubo una discusión con forcejeo incluido. Y se mantiene tan alerta de lo que pueda derivar de esa pelea que ni siquiera existen en estas horas especulaciones sobre su futuro.
¿Y Boca?
¿Y qué tiene que ver toda esta situación con el tema Boca? Q ue es una más de las razones que lo ponen en duda para completar su contrato vigente con el club brasileño hasta el 31 de diciembre. Razones que van desde lo futbolístico (por la baja competitividad de Santos, sin Copa Libertadores) hasta lo económico, por una deuda millonaria con el ex hombre de Barcelona.
Robinho Jr elevó una denuncia contra Neymar por tres acusaciones y amenazó con rescindir su contrato. El club inició una investigación interna para analizar el incidente. Video: @serepettovello
Claro que lo que primero deberá ocurrir es otra cosa: que el juego de seducción que empezó en forma de charla entre el delantero y Ander Herrera pase a una intención formal del Xeneizeque aún no da señales de avanzar en pos de contratarlo.
Las trabas desde Argentina
Si eso ocurre, habrá que contemplar varios aspectos. Primero, el económico, donde el brasileño deberá bajar considerablemente su nivel de ingreso actual (cobra cerca de 3 millones de dólares mensuales). Después, el deportivo, teniendo en cuenta que no es un jugador que llegue para jugar todos los partidos pero que -al fin y al cabo- deberá formar parte de los planes del cuerpo técnico.
Y por último, un tema nunca menor en Boca: el cupo de extranjeros, hoy por hoy al límitecon el regreso latente de Marcelo Saracchi desde Escocia, aunque en vías de resolverse mediante su venta definitiva (Celtic lo quiere).

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