
Un tribunal español absolvió a Shakira en un caso de fraude fiscal, ordenándole al gobierno devolverle más de 55 millones de euros (64 millones de dólares) en multas e intereses cobrados indebidamente, según un documento judicial al que The Associated Press tuvo acceso este lunes 18 de mayo.
La decisión llega luego de años de problemas fiscales de Shakira, la superestrella colombiana en España.
El fallo se refiere a una disputa sobre el año fiscal 2011, en la que las autoridades tributarias españolas no demostraron que la cantante fuera residente del país europeo, indicó el tribunal de Madrid en su resolución.
Para que una persona sea considerada residente fiscal en España, debe pasar más de 183 días en el país. Las autoridades españolas sólo pudieron acreditar que Shakira vivió en territorio español ese año un total de 163 días, señaló el tribunal.
En la última década, las autoridades tributarias españolas han intensificado su ofensiva contra astros del fútbol como Lionel Messi y Cristiano Ronaldo por no pagar la totalidad de los impuestos adeudados. Esos jugadores fueron declarados culpables de evasión fiscal, pero evitaron ir a la cárcel gracias a una disposición que permite a un juez eximir de cumplir condenas de menos de dos años a quienes delinquen por primera vez.
Sin embargo, la cantante colombiana Shakira aceptó en mayo de 2023 el pago de una multa de 7,3 millones de euros a cambio de una rebaja de condena que evitará su entrada en prisión, tras admitir ante la Justicia que defraudó 14,5 millones al fisco español entre 2012 y 2014.
Shakira, que fue pareja del exfutbolista y empresario español Gerard Piqué, con quien tiene dos hijos, ratificó ante la Audiencia de Barcelona el acuerdo que su defensa alcanzó a última hora con las acusaciones particulares y la Fiscalía, que pedía para ella ocho años y dos meses de cárcel.
El acuerdo evitó el juicio que debía iniciarse para resolver si Shakira eludió el pago de impuestos entre 2012 y 2014 simulando que residía fuera de España.
En virtud del acuerdo, el tribunal condenó a Shakira a una pena de tres años de prisión y el pago de una multa de 7,3 millones de euros, una cantidad muy inferior a la fijada antes, que era de 23,7 millones de euros.
Además, Shakira pudo librarse de ir a prisión a cambio de un pago de 432.000 euros en total, 400 euros por cada día que debía pasar entre rejas.